Joker: Folie à Deux

5 de octubre de 2024

2024, 138'

Dirección: Todd Phillips

Tras crear el caos, Arthur Fleck ha sido internado en Arkham a la espera de juicio por sus crímenes como Joker. Mientras lidia con su doble identidad, Arthur no sólo se topa con el amor verdadero, sino que también descubre la música que siempre ha estado dentro de él.


Después del éxito rotundo de Joker, Todd Phillips ha vuelto con una secuela que resultó, además, ser la película sorpresa del Festival de San Sebastián. Ya de por sí parecía una decisión arriesgada porque las secuelas de películas así de buenas y queridas tienen una alta probabilidad de fallar, en parte porque la gente llega a ellas con los estándares considerablemente altos. En el caso particular de Folie à Deux parecía haber todavía más incertidumbre por lo que se había hablado de ella en los festivales por los que había pasado. Mantiene parte de lo que hace impresionante a la primera, como esa maravillosa banda sonora o la impresionante transformación física de Joaquin Phoenix, que vuelve a dar una magnífica interpretación en esta segunda entrega, aunque esta vez sus posibilidades de llegar a los Oscars son menores no solo porque su trabajo no sea tan impresionante como el que hacía en Joker, sino por la situación en la que se encuentra después de haberse desentendido de una película de otro Todd (Todd Haynes) que estaba a punto de empezar su rodaje. Al margen de esto último, Folie à Deux ha dado que hablar por lo mucho que su equipo había insistido en que no era un musical a pesar de describirla ellos mismos como una película en la que sus personajes empiezan a cantar cuando no tienen otra manera de expresar sus sentimientos. Ahora que la he visto creo que sí cae, claramente, en la categoría de musical, pero quizás pueda entender lo que querían transmitir, dado que en muchas de las ocasiones los números musicales tienen lugar solo como representación de delirios o sentimientos internos de sus personajes y no como eventos que tienen lugar en la realidad. Esta categorización como musical también me lleva a preguntarme qué será de esta película si llega a premios como los Globos de Oro, y si las distinciones que hay en ellos harán que obras como Emilia Pérez o esta misma Folie à Deux jueguen en la misma categoría que las comedias por ser ellas un musical, a pesar de ser claramente dramas. Ocurrió eso mismo en el caso de Les Misérables, así que sería posible que se repitiera lo que se vivió entonces. 

Pero volvamos a la película en sí. Sin duda intenta por lo menos en la primera mitad replicar el éxito que tuvo la primera parte, y aunque al principio quizás parezca llegar a algo similar, a partir de las escenas del juicio empieza a perder fuerza. Es difícil saber qué es concretamente lo que la hace fallar, pero su segunda mitad simplemente no parece tener mucho más que las brillantes actuaciones de sus protagonistas y un estilo muy característico. Ya conocíamos lo que podía hacer Joaquin Phoenix con el personaje, y es Lady Gaga la que aquí nos demuestra que es de las pocas cantantes que pueden pasarse a la actuación con tanto éxito. Sin embargo, ni siquiera sus esfuerzos consiguen darle a la película el agarre que Todd Phillips había visionado. Acaba siendo una película que aporta bastante poco, que además acaba tal y como se muestra en los primeros cinco minutos. Sí hay que destacar, sin embargo, la admiración que tengo por la decisión de jugar con el público como lo hace Phillips en la segunda mitad de la película. Joker es famosamente querida por los peores hombres que uno se podría encontrar, los mentalidad de tiburón, los hombres sigma, aquellos que tienen pósters de Pulp Fiction y The Wolf of Wall Street en sus habitaciones y que no entendieron ni esas dos películas ni esta primera del Joker. Condenados por sí mismos a sufrir la ya infame epidemia de soledad masculina de la que tanto les gusta hablar a pesar de que exista únicamente porque ellos se empeñan en alimentarla a través de sus conductas tóxicas y su negativa a abrirse a sus amigos, ven en todas estas películas unos personajes a los que aspirar y admirar. De Joker les gustó la anarquía violenta, la justificación de que simplemente nadie puede entender su sufrimiento único por lo especiales que son. Les gustó la performance, la espectacularidad del asunto, no el tema de verdad. Folie à Deux llega para acabar con todo lo que estos individuos querían: ver el mundo arder sumido en violencia y masculinidad. El público y gran parte de los individuos que vemos dentro de la propia Folie à Deux solo están interesados en lo que el Joker representa, no en lo que está ocurriendo en realidad y muchísimo menos en el tema de la salud mental que aborda esta película. En cuanto la historia se aleja del Joker para acercarse a Arthur Fleck, pierden todo interés. Los incels que basan su personalidad en el personaje del Joker de la primera película sin duda saldrán considerablemente decepcionados de esta segunda entrega (por razones muy distintas a las que me ha decepcionado a mí). Admiro eso de Folie à Deux y me gusta la idea de que Todd Phillips haya decidido hacerlo, pero no por ello consigue que sea más que una película mediocre que no tendrá ni de lejos la acogida que tuvo su primera versión. 

Reparto: Joaquin Phoenix, Lady Gaga, Brendan Gleesonl, Zazie Beetz, Catherine Keener, Sharon Washington, Leigh Gill, Jacob Lofland, Steve Coogan, Ken Leung, Harry Lawtey, Gattlin Griffith, Bill Smitrovich, Slaine, Tim Dillon, Mike Houston, Troy Metcalf, G.L. McQueary, Troy Fromin, Jimmy Smagula, Brian Donahue, Alfred Rubin Thompson, Holden Goodman, Sam Wren Vincent, Carson Higgins, Ben van Diepen, Anthony Gullotta, Haley Handson, Greg Hoffman, Dane Alexander Peplinski, Lana McLellanJoseph Scarpino