Nu mă lăsa să mor

11 de agosto de 2025

2025, 108'

Dirección: Andrei Epure

Maria es una joven que deambula por un pueblo costero preparando el funeral de su misteriosa vecina, Isabela. Maria vivirá varios encuentros que convierten la historia en «una meditación sobre la soledad y el duelo».


El día después de ver Dracula en Locarno descubro otra película rumana en el mismo festival, esta vez con un tono más cercano a lo que estoy acostumbrada a ver del cine de esta parte de los Balcanes. Nu mă lăsa să mor es decadente, fría y lenta en el buen sentido, y aunque tenga sus fallos está bien construida y acaba por dar una obra que es más que satisfactoria de ver (que no por ello agradable, porque rara vez es el cine rumano agradable – se acerca más a una cruda realidad que a una versión idealizada y bonita de la misma). Empieza con la soledad y la muerte, y parecemos quedarnos con esa primera sensación a medida que seguimos la historia de su protagonista, obligada a lidiar con las consecuencias de la muerte de alguien a quien no conoce, y quizás más sola que su vecina. Reconocemos además el rostro de uno de los actores de Dracula, al que además pudimos ver en persona un día antes presentando la película de Jude y estando presente tanto en la rueda de prensa de la misma como en el coloquio posterior a la proyección. Nu mă lăsa să mor reafirma lo que sabíamos: que nada supera a las películas rumanas en lo que se refiere a cine crudo, real y ligeramente irónico. 

Reparto: Cosmina Stratan, Elina Löwensohn, Silviu Debu, Ozana Oancea, Mihaela Sirbu, Isabela Neamtu


Título en inglés: Don't Let Me Die