28 de agosto de 2025
2025, 116'
Lucy es una joven casamentera de Nueva York que se encarga de unir solteros para encontrar la pareja perfecta. Sin embargo, su mundo se desestabiliza al encontrarse atrapada en un triángulo amoroso con Harry, un apuesto financiero multimillonario, y su exnovio John, un actor de poco éxito.
Celine Song nos destrozó la vida a muchos en 2023 cuando estrenó Past Lives, y ahora vuelve con una película con un tono muy distinto pero que trata algunos temas comunes. Materialists revolucionó cuando se anunció el proyecto por su reparto principal, que contaba con tres grandes nombres: el de la icónica Dakota Johnson y los dos internet boyfriends Chris Evans y Pedro Pascal. El último parece estar en lo más alto de su carrera (hasta la fecha), pero a Evans hacía tiempo que no lo veíamos con cineastas de renombre, así que a algunos se les podía haber olvidado que puede ser muy buen actor cuando opta por trabajar con artistas de calidad y en papeles fuera del ya tan querido y brillantemente interpretado Capitán América. Materialists podía parecer desde fuera una película que basa todo su interés en tener un trío principal llamativo, pero su directora es Celine Song, así que teníamos garantizado que iba a haber algo más en la película – y que quizás, tal y como ocurrió en Past Lives, iba a partirnos el alma de nuevo. Como alguien a quien su película de 2023 protagonizada por Greta Lee le llegó hasta lo más profundo del alma, tenía muchas ganas de que llegara el siguiente largometraje de Song pero iba con cautela porque sabía que no iba a llegar al nivel de su ópera prima (y habiendo quedado claro por el tráiler de esta última que el tono iba a ser bastante diferente). Además, una cantidad no ignorable de reseñas estaban siendo bastante críticas con este nuevo estreno. Tras entrar en Materialists confiado plenamente en Celine y en los actores que ha elegido para su obra, concluyo que es una película muy entretenida y una buena experiencia si se hace el pequeño esfuerzo de olvidar que su directora nos había dado antes una obra maestra tan magnífica como Past Lives. Si uno maneja sus expectativas consigue ver Materialists de otra forma, que no quiere decir que sea una película mala ni tampoco mediocre que haya que ver con los ojos entrecerrados, sino que no está en la liga de lo que Celine Song nos ha demostrado con anterioridad que puede hacer. Al igual que su película de hace dos años, Materialists se centra en el amor pero deja hueco para explorar la importancia del dinero, el estatus y el poder adquisitivo en nuestra sociedad, un tema generalmente tabú del que apenas queremos hablar y mucho menos admitir que influye de manera tan sustancial en aquellas de nuestras decisiones que fingimos tomar tan solo guiadas por nuestras emociones. Song representa el mundo de las citas y las relaciones como lo que en algunos círculos sociales es realmente: un negocio, un estudio de lo que resulta rentable y lo que mejor nos viene en cuanto a nuestra situación económica y nuestra posición social. Y es que al final, aunque para algunos esto sea más claro y no tengan problema en admitirlo, ¿no será posible que el amor se haya convertido en eso mismo para todos? ¿Acaso no tomamos temas como la clase social y el rango de sueldo anual como algo relevante a la hora de decidir con quién queremos pasar el resto de nuestras vidas? Hay razones sensatas para hacerlo, pero puede que Celine tuviera razón cuando en una de sus entrevistas dijo que el capitalismo está tratando de colonizar nuestros corazones. En ese sentido, quizás Materialists sea un espejo frente a nosotros en el que no nos gusta demasiado ver el reflejo; o igual sí, igual disfrutamos de ver cómo tratamos el amor como si fuéramos científicos o economistas, que parece una idea todavía más aterradora. Materialists tiene un trasfondo enormemente interesante, toca temas que harán reflexionar a aquellos que estén abiertos a ello, pero también es una película divertida en ocasiones, y mucho más ligera que su primera obra – por lo menos aquí no salimos del cine con una nueva crisis existencial. Aún con esto, a aquellos que la describen como una comedia romántica, yo les recomendaría puntualizar que tiene mucho más de drama que de comedia, y que el toque Celine sigue estando ahí (ese que en Past Lives habíamos descubierto mucho menos diluido, y que nos hizo quererla tanto como directora de manera inmediata), dándole a la obra un algo especial más allá de su fachada. Por supuesto, sigue estando muy lejos de lo que consiguió con su primer largometraje. Preferiría que su siguiente película se acercara más a su primera obra que a la segunda, pero no me ha hecho perder la fé en esta magnífica directora que hemos descubierto esta década.
Reparto: Dakota Johnson, Chris Evans, Pedro Pascal, Marin Ireland, Zoe Winters, Louisa Jacobson, Dasha Nekrasova, Sawyer Spielberg, Will Fitz, Rachel Zeiger-Haag, Fernando Belo, Lindsey Broad, Nedra McClyde, Halley Feiffer, Swanmy Sampaio, Alison Bartlett
Título en español: Materialistas
