Jurassic World Rebirth

4 de julio de 2025

2025, 134'

Dirección: Gareth Edwards

Cinco años después de los acontecimientos de Jurassic World Dominion, la ecología del planeta Tierra ha demostrado ser insoportable para los dinosaurios. Los pocos que quedan viven en ambientes aislados en las regiones ecuatoriales, donde el clima se parece al que conocieron antaño. Las tres criaturas más grandes dentro de esta biosfera tropical tienen en su ADN la clave para fabricar un medicamento que aportará grandes beneficios medicinales a la raza humana. Zora Bennett, una experta en operaciones encubiertas, es contratada para dirigir a un equipo de especialistas en una misión secreta cuyo objetivo es conseguir el material genético. Pero la operación liderada por Zora se cruzará con una familia cuyo barco volcó por culpa de unos dinosaurios acuáticos, y todos acabarán en una isla prohibida donde se ubicó hace años un centro de investigación ultrasecreto del Parque Jurásico. Allí, en un lugar poblado por dinosaurios de numerosas especies, se enfrentarán a un descubrimiento tan sorprendente como siniestro que lleva décadas escondido.


Aunque esta reseña deba ser de la última entrega de Jurassic World, no puedo evitar empezar hablando por lo que ocurrió justo antes. Había un resquicio de esperanza en mí, pero teniendo en cuenta que estaba yendo a ver este estreno en un cine de Asturias no había ninguna garantía. Los tráilers (y lamentablemente anuncios) pasan, y yo trato no pensar mucho en lo que sale o va a salir en pantalla. Pero se ve que en este viernes de verano hemos tenido suerte. El logo de Syncopy aparece en pantalla, sin decirle mucho a la mayoría de los espectadores de la sala pero sacando de mí un pequeño grito silencioso y captando toda mi atención, porque sé perfectamente lo que eso significa: el teaser de The Odyssey está aquí. Christopher Nolan ha decidido que lo primero que nos va a mostrar de su próxima obra (la que sigue a la ganadora del Oscar Oppenheimer) va a llegar casi un año antes de su estreno y de manera exclusiva a salas de cine; el teaser, aunque filtrado por algunos que han grabado la pantalla, solo se ha proyectado en salas y no ha sido publicado oficialmente en internet a pesar de la gran expectación que hay sobre ella. Una decisión muy de Nolan y que yo he querido honrar evitando ver lo que se ha publicado de ello en internet para poder vivir la experiencia en una sala. Va a ser muy difícil superar lo que hizo con Oppenheimer (obra que es en mi opinión de las mejores películas de la década), pero confío ciegamente en el director. 

No sorprenderá a muchos que diga que ese minuto de teaser de The Odyssey fue seguramente lo mejor que me encontré en esas dos horas y cuarto. La franquicia de Jurassic se ha empezado a encontrar con un problema en estas últimas entregas: se vuelve inevitablemente repetitiva. Han quedado atrás los tiempos de Spielberg en los que algo terrible pasaba en una variación de un zoo lleno de dinosaurios, lo que yo de hecho considero como una de las mejores y más entretenidas premisas de estas películas. Ahora que eso ya no es una opción (y que además ya no tienen el toque de Spielberg tras la cámara, tan solo en calidad de productor ejecutivo), están avocados a repetir lo que conocen una y otra vez. Unos personajes principalmente americanos deciden ignorar todo lo que ha pasado anteriormente y tomar una de las peores decisiones de sus vidas a pesar de que sea dolorosamente obvio que va a acabar mal por todas las veces que ha ocurrido ya antes; algo que a primera vista parece muy poco realista pero que si uno lo piensa bien quizás sería exactamente lo que haríamos si nos encontráramos en esa circunstancia. Caen también en un error que es más común de las series largas, pero que no es la primera vez que vemos en franquicias: no avanzan significativamente la historia, sino que en cada película introducen a un nuevo dinosaurio muchísimo más peligroso que los conocidos hasta ahora, colocándolo como una amenaza ineludible para tan solo acabar con ella al final de la película y crear un nuevo peligro en la siguiente entrega. El problema de esto es que después de un par de películas tu público deja de confiar en tu palabra; tan peligroso no será ese dinosaurio modificado genéticamente si hemos sido introducidos a cosas similares una y otra vez en el pasado y no han acabado siendo un problema mayor más allá de las dos horas de largometraje. Todo esto hace que la franquicia ya solo se apoye en una cosa: el deseo del público de ver dinosaurios en pantalla. Algo que hasta la fecha es suficiente (y yo fui al cine esperando justo eso, una película mediocre que me diera asombrosas escenas de CGI con dinosaurios), pero el aguante del público solo con eso es limitado, sobretodo cuando grandes producciones como estas necesitan recaudar mucho dinero en las salas para compensar el coste de la película. Teniendo en cuenta que Rebirth, además de visualmente asombrosa por los dinosaurios que nos muestra, llega con un guion más bien malo y un argumento que deja algo que desear (me atrevería a decir que toda la subtrama de la familia perdida en el mar sobraba, o por lo menos que se tendría que haber introducido mucho mejor en la historia), es difícil ser optimista con lo que puede aportarnos una posible secuela en un futuro. 

No todo es negativo en la obra de Gareth Edwards (aunque sí una mayoría). Jurassic World Rebirth es una película mediocre tirando a mala con algunas escenas puntuales realmente épicas y muy bien hechas, como aquella en la que nuestros protagonistas pasean junto a unos Titanosaurus en un campo, o la brillante escena del T-rex en el río (o incluso ese trepidante momento cerca del final en el que parece que se está acercando a ellos el helicóptero que los rescatará por la luz que emite y emerge entre la niebla, tan solo para descubrir luego que dicho helicóptero se encuentra entre los dientes del dinosaurio peligroso del momento). Momentos épicos que te hacen pensar que esto es en lo que se basa el cine blockbuster, pero que no acaba de compensar el resto de fallos de la película. El tercer acto incluye al que ha tocado en esta película como el dinosaurio malo y peligroso: el Distortux Rex. Ya demasiado lejos de los dinosaurios que acostumbramos a ver y acercándose demasiado a la estética del Xenomorfo de Alien, franquicia que está teniendo una evolución bastante mejor que esta. El introducir nuevos seres modificados genéticamente y gradualmente más peligrosos ya se ha analizado antes y a la larga jugará a la contra de la franquicia, pero además en este caso concreto empieza a arriesgarse a alejarse demasiado del concepto de dinosaurio que tenemos y hacer que perdamos también esa conexión con las películas. 

Si uno quiere ir a ver a Scarlett Johansson o a grandes dinosaurios en pantalla, Jurassic World Rebirth hace exactamente eso. Es una pena que no lo hayan podido acompañar de un buen guion, una historia algo menos obvia o una evolución significativa para la franquicia. 

Reparto: Scarlett Johansson, Mahershala Ali, Jonathan Bailey, Rupert Friend, Manuel García-Rulfo, Luna Blaise, David Iacono, Audrina Miranda, Bechir Sylvain, Philippine Velge, Ed Skrein, Dylan Bickel, Niamh Finlay, Adam Loxley


Título en español: Jurassic World: El renacer