29 de noviembre de 2024
2024, 161'
Dirección: Jon M. Chu
Ambientada en la Tierra de Oz, mucho antes de la llegada de Dorothy Gale desde Kansas, la trama abarca los acontecimientos del primer acto del musical. Elphaba es una joven incomprendida por su inusual color verde de piel que aún no ha descubierto su verdadero poder. Glinda es una popular joven marcada por sus privilegios y su ambición que aún no ha descubierto su verdadera pasión. Las dos se conocen como estudiantes de la Universidad Shiz, en la fantástica tierra de Oz, y forjan una insólita pero profunda amistad. Tras un encuentro con el Maravilloso Mago de Oz, su amistad llega a una encrucijada y sus vidas toman sendas muy distintas. Con su inquebrantable deseo de popularidad, Glinda se deja seducir por el poder, mientras que la determinación de Elphaba de permanecer fiel a sí misma y a los de su alrededor tendrá inesperadas e impactantes consecuencias en su futuro. Las extraordinarias aventuras de ambas en Oz acabarán llevándolas a cumplir sus respectivos destinos como Glinda, la Bruja Buena, y la Malvada Bruja del Oeste...
Ya desde que salió el tráiler de Wicked tenía la película un poco cruzada, principalmente por esa estética y esos colores que tan aburridos resultan y que tanto se llevan últimamente en las grandes producciones que se cuidan demasiado a sí mismas. Tampoco me convencía del todo que se estuviera publicitando como un stand-alone cuando se trata de una primera parte, aunque entiendo por qué lo hicieron de esa manera (mucha menos gente estaría dispuesta a ver un musical de dos horas y media si es plenamente consciente de antemano de que es solo una primera mitad; ese tipo de cosas solo le funcionan a Mission: Impossible – Dead Reckoning Part One). Aún con eso, Wicked estaba dando tantísimo que hablar (y estaba teniendo tal promoción previa a su estreno) que acabé teniendo mucha curiosidad y ganas de verla aunque fuera con las expectativas bastante bajas. Tenía que comprobar, también, cómo era posible que Variety estuviera diciendo que podía ganar el Oscar a mejor película el próximo marzo. No he visto el musical que adapta ni he leído el libro, y tampoco tengo casi conocimiento de ninguna de las dos cosas, así que a mí la película no me iba a pillar por la nostalgia. Tampoco soy una fan incondicional de Ariana Grande, así que en general se podría decir que iba a la película con la mente algo en blanco y seguramente pudiendo juzgarla por lo que es.
He de admitir que, a pesar de no tener yo relación con la historia, Wicked tiene escenas y números musicales tremendamente poderosos, que se presentan en pantalla con una enorme fuerza y con mucha teatralidad, y que estoy segura de que le encantarán a cualquier fan del musical. La historia tiene un buen ritmo y los personajes están bien perfilados con una muy impresionante interpretación por parte tanto de Cynthia Erivo como de Ariana Grande (esta última me ha sorprendido particularmente, porque por ser el icono que es ya todos la hemos visto mucho y hay muchos momentos en Wicked en los que uno casi se olvida de quién es la actriz que está detrás del personaje). En lo que a actuaciones se refiere el caso de Jeff Goldblum es particular, sintiéndose casi como si le hubieran pagado para ir a ese set y hacer de sí mismo. Wicked hila bastante bien con lo que mucho más tarde acabará viéndose en The Wizard of Oz (recordemos que esta nueva película hace las veces de precuela del clásico de 1939), e incluso ahí donde no puede ser fiel al canon de la película original por temas de derechos consigue hacer un puente que no defrauda demasiado a aquellos que vamos a la película pensando más en The Wizard of Oz que en el musical de Wicked. Parece además que Wicked debe ser muy fiel al musical que adapta a la pantalla, contentando así a todos los fans incondicionales de la adaptación al escenario que sin duda inundarán las salas en las que se proyecta este último estreno. Los decorados, por su parte, son llamativos y parecen estar al nivel del mundo de Oz. Hay bastante positivo en Wicked, sobretodo la fuerza de sus actuaciones y la de algunas de sus escenas musicales, pero nada de eso parece compensar (por lo menos para mí y seguramente para otros muchos cinéfilos) el desastre estético que supone.
Wicked luce aburrida y apagada. La iluminación y la saturación de la película es tan mala como ya se intuía en el trailer, sin que haya contrastes ni apenas sombras ni mucho menos colores vívidos. Y sería ya eso un problema en sí, pero parece doler especialmente cuando se tiene en cuenta la relación de la película con The Wizard of Oz, que revolucionó la industria del cine en cuando a lo que color se refiere. La película de 1939 estaba viva, era vibrante, metía al espectador en un mundo de fantasía. Jon M. Chu ha decidido hacer de Wicked una película más realista para que su público pueda ver en ella algo tangible y lejos del sueño que se representaba en The Wizard of Oz, pero en el intento de hacerlo acaba creando una obra tan desaturada, apagada, aburrida y sosa que casi se siente de plástico, volviéndolo así falso y siendo completamente contraproducente. Tenía la oportunidad de crear algo verdaderamente bello, un festín de color, pero ha optado por seguir la fórmula de muchos blockbusters recientes (y muchas de las películas de Marvel, muy a mi pesar) y darnos una película que a nivel estético deja muchísimo que desear. No merece la pena entrar tampoco en cómo en las escenas de noche parece no verse prácticamente nada en la pantalla (se ve que ha aprendido de Napoleon), porque decido creer que eso ha sido cosa del proyector de mi sala y no de la película. No parece importar tanto la fuerza de los números musicales cuando la fotografía de Wicked es lo que es, y para mí queda completamente devaluada aunque sea solo por eso (aunque no creo que sea lo único malo de la obra). Por mucho que haya querido empezar hablando de lo positivo de la película, que sin duda creo que tiene, el conjunto se convierte en mediocre. Y es que no puedes separar la historia de la manera en la que se presenta en pantalla.
Habiendo visto ya estas dos horas y media, me preocupa todavía más que se esté planteando la posibilidad de que gane mejor película en los Oscars una obra con una fotografía como esta, algo que contrastaría particularmente teniendo en cuenta que la ganadora de la pasada edición fue Oppenheimer. Hay quienes defienden que será por razones políticas, que un musical como este que además trata ciertos temas de injusticia puede crecerse como respuesta a la victoria de Trump en las elecciones estadounidenses, pero ese razonamiento no sería más que contradictorio e hipócrita teniendo en cuenta que los mismos miembros de la industria que votará para esos premios han sido los que han hecho que Sebastian Stan no vaya a estar en el Actors on Actors de Variety a pesar de ser invitado a ello porque nadie se atrevía a hablar con él sobre su papel como Donald Trump en The Apprentice. Si es al final una razón política la que impulsa a Wicked estos próximos meses (algo parecido a lo que influyó en el Moonlight vs La La Land de los Oscars de 2017, después de la primera victoria de Trump), será por puro postureo más que por cualquier otra cosa. Y, sin duda, reflejará un poco respeto por la estética de las películas y el cuidado de su fotografía e iluminación, acercándonos a obras cada vez más aburridas visualmente. Wicked es entretenida en cierta medida y complacerá a los fans del musical, a quienes asumo que va dirigida, pero es estéticamente decepcionante. Espero que la emoción colectiva que arrastra su estreno no haga que nos olvidemos de esto último.
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum, Ethan Slater, Marissa Bode, Bronwyn James, Bowen Yang, Keala Settle, Aaron Teoh Guan Ti, Adam James, Colin Michael Carmichael, Kristin Chenoweth, Idina Menzel, James Dryden, Andy Nyman, Grecia De la Paz, Skylar Blu Copeland, Stephen Schwartz, Poppy Townsend White, Emily Tebbutt, Matthew Koon, Lukus Alexander, Cesily Collette Taylor, Jason Lines, Ricardo Ludgero Souza, Alfredo Tavares, Hannah Veerapen, Courtney Mae-Briggs, Alice Fearn, Misa Koide, Jenna Boyd, Kerry Ellis, Terence Hughes, Callum Bowyer, Aisha Jawando, Shaun Prendergast, Lexi Lancaster, Arlo Turner, Joey Unitt, Bea Ward, Dereke Oladele, Sienna-Rose Amer, Tarik Frimpong, Malinda Parris, Noah Prempeh, Vicki Noon, Debbie Kurup, Jasmine McIvor, Hattie Ryan, Kirsty Anne Shaw, Karis Musongole, Jarlan Bogolubov, Isaac Bishop, Clive Kneller, Robin Berry, Bobby Windebank, Cherida Strallen, Peter Dinklage, Sharon D. Clarke