15 de noviembre de 2024
2024, 148'
Años después de presenciar la muerte del admirado héroe Máximo a manos de su tío, Lucio se ve forzado a entrar en el Coliseo tras ser testigo de la conquista de su hogar por parte de los tiránicos emperadores que dirigen Roma con puño de hierro. Con un corazón desbordante de furia y el futuro del imperio en juego, Lucio debe rememorar su pasado en busca de la fuerza y el honor que devuelvan al pueblo la gloria perdida de Roma.
Había que hacer una pequeña escapada del festival para ver una de las grandes producciones de este año. Aunque he intentado ir con la mente más abierta posible, era difícil llegar con unas ciertas expectativas, y en mi caso no esperaba demasiado de la secuela de la ya clásica Gladiator. Para empezar, busca continuar lo que es ya una obra maestra, la magnífica película que el propio Ridley Scott nos dio en el 2000, así que no lo tenía nada fácil. Además, y por mucho que yo no hiciera una búsqueda activa sobre ella, era inevitable ver cómo Gladiator II no ha estado convenciendo a los críticos que ya la han visto (IndieWire no hablaba de forma precisamente positiva de ella). Se ha hablado además de varios fallos históricos que ahora que la he visto puedo confirmar que tiene, pero que a mí tampoco me han molestado demasiado porque asumo que no es la precisión histórica lo que busca la película sino volver la obra entretenida para el espectador; con excepción, sin embargo, de ver tantas veces esos textos en inglés escritos en las paredes, que pueden hacer que uno frunza el ceño. Sin duda lo que uno espere de Gladiator II influye mucho en la impresión que acaba teniendo sobre ella. Es innegable que llega con algo de fuerza; no solo es Ridley Scott su director (con el que yo iba con reservas después de lo que hizo en Napoleon, pero que ha hecho grandes películas), sino que cuenta con un reparto estelar ya desde el principio en el que Fred Hechinger, Joseph Quinn, Connie Nielsen, Denzel Washington, Pedro Pascal y, sobretodo, Paul Mescal brillan con luz propia. Estoy bastante segura de que es la primera vez que veo a Paul Mescal en un papel que no sea el de protagonista de la película más triste que uno ha visto jamás, y sin duda demuestra todo su talento. Es, además, un gran acierto haber cogido como protagonista al actor del siglo XXI con rasgos faciales más propios de un romano de la época que jamás se ha visto. Parece casi que hubiera nacido para que se hiciera un busto antiguo de su rostro. Al margen del valor de sus actuaciones, no es difícil ver que Gladiator II repite por completo la fórmula que le había funcionado en la original. Las mismas dinámicas entre sus personajes y las circunstancias tan parecidas de sus protagonistas, incluso creando a Geta y Caracalla (los nuevos emperadores) casi iguales al Cómodo de Joaquin Phoenix; llama la atención también que incluso los actores tengan algún parecido. Incluso la película empieza de la misma manera en la que, ya célebremente, lo hizo la primera: con unas manos sobre el trigo. Gran parte de lo que funciona en Gladiator II, lo positivo que tiene, viene directamente de la primera película, algo que quizás le quite en mérito a esta segunda entrega. Sí ha cambado, como era de esperar, el estado del CGI utilizado en la película. Temía que fuera a ser atroz porque en momentos puntuales del trailer parecía sorprendentemente malo para ser esta una superproducción, pero aunque quizás hubiera estado mejor con un par de meses más de trabajo parece funcionar bien con la historia y no le llama la atención demasiado a uno de forma negativa, creando además impresionantes imágenes de la Antigua Roma. Sin embargo, eso es un mérito del avance de la tecnología en el último cuarto de década, no algo de la propia película. Gladiator II está en parte destinada a vivir en la sombra de Gladiator, y si uno va con las expectativas por las nubes o quizás queriendo encontrar algo especial y original puede acabar decepcionado; sin embargo, si se es capaz de dejar esto de lado, resulta tremendamente entretenida. El empeño de repetir Gladiator lleva a la película, además, a acabar con un gran punto negativo, y es que abarata su propio final al haberle restado importancia al de la original. En Gladiator, tras acabar con un emperador tirano y darle el poder de nuevo al pueblo, tenemos un final de victoria en el que creemos que las cosas van a cambiar de forma radical, solo para llegar a Gladiator II y ver que se ha vuelto a lo mismo que se tenía al principio. A pesar de que sea entendible cómo ha podido ocurrir, hace que el final de esta segunda entrega tenga mucho menos poder porque sabemos que ya hemos visto todo eso ocurrir otra vez y que pareció no importar demasiado. Aún así, esto no le quita a la película su grandiosidad ni la hace menos impresionante. Lo que le parezca a uno dependerá mucho de las expectativas con las que va a verla, pero sin duda es una de las obras del 2024 que hay que ver de una manera u otra.
Reparto: Paul Mescal, Pedro Pascal, Connie Nielsen, Denzel Washington, Joseph Quinn, Fred Hechinger, Lior Raz, Derek Jacobi, Peter Mensah, Matt Lucas, Chi Lewis-Parry, Alexander Simkin, Mike Parish, Jean Carbonaro, Alex Gasperetti, Rory McCann, Tim McInnerny, Alec Utgoff, Alexander Karim, Lee Charles, Riana Duce, Chidi Ajufo, Alfie Tempest, Hadrian Howard, Paul Candelent, Mikhail Basmadjian, Matthew Charlery-Smith, Tom Moutchi, Maxime Durand, Kurt Laferla, Nahna James, Stathis Papadopoulos, Bernard Meenan, Line Ancel
