6 de agosto de 2024
2001, 128'
Ambientada en el París bohemio de 1900. Satine, la estrella más rutilante del Moulin Rouge, encandila a toda la ciudad con sus bailes llenos de sensualidad y su enorme belleza. Atrapada entre el amor de dos hombres, un joven escritor y un duque, lucha por hacer realidad su sueño de convertirse en actriz. Pero, en un mundo en el que todo vale, excepto enamorarse, nada es fácil.
La vuelta al cine ha sido por todo lo alto, porque ha cuadrado con la proyección de Moulin Rouge! como parte del ciclo de París de Embajadores. Tener la oportunidad de verla en pantalla grande, sobretodo teniendo en cuenta que sería mi primera vez con este clásico, ha sido una enorme suerte. Con Bad Luhrmann tengo una relación un tanto complicada, y muchas veces siento que las películas suyas que me gustan lo hacen a pesar de ser suyas. Hay algo en su estilo que no acaba de encajar conmigo, y Moulin Rouge! no ha sido la excepción; es por eso que tiene todavía más mérito que me haya gustado tanto como lo ha hecho. Quizás tenga que ver con lo mucho que aportan Nicole Kidman y Ewan McGregor, no lo descartaría. De hecho, durante el primer cuarto de hora temí seriamente que no fuera a gustarme, pero parecí cambiar radicalmente de opinión (y con la mente dándome un vuelco) cuando vi a Nicole cayendo del cielo. Sin duda es un momento que lo cambia todo. Con un estilo muy teatral, Moulin Rouge! nos mete en esta historia casi shakespeariana que entiendo que no le vaya a gustar a todo el mundo; ese nivel de drama y de romance no es para todos. Es tan teatral, de hecho, que en ocasiones parece casi como si estuviéramos viéndolo pasar sobre un escenario. Y es eso precisamente lo que nos quiere transmitir Luhrmann, porque empieza y acaba la película con unas cortinillas teatrales abriéndose al principio y cerrándose al final. Somos nosotros los que vemos esta obra con música en directo. Veo también en sus formas mucho de The Great Gatsby, y querría decir que en ocasiones me recuerda de sobremanera a Babylon pero eso último podría ser por lo mucho que me gusta la película de Chazelle. El hecho de que esté plagada (me atrevería a decir exclusivamente) de canciones modernas que sin duda no existían en el 1900 en el que se ambienta ha sido uno de sus mayores fuertes y otra razón que tengo para afirmar que ha sido mejor ir a ver la película sin saber absolutamente nada sobre ella; pocas veces se lleva uno sorpresas tan gratas. Aunque, de nuevo, sé que esto es algo que no le va a gustar a todo el mundo, tan solo una de esas cosas que o bien amas o bien odias. Tremendamente divertida, hace que nos enamoremos (como ya lo hemos hecho muchas veces antes) de Nicole Kidman y Ewan McGregor. Bad Luhrmann, con esta me has ganado.
Reparto: Nicole Kidman, Ewan McGregor, John Leguizamo, David Wenham, Jim Broadbent, Richard Roxburgh, Jacek Koman, Kylie Minogue, Garry McDonald, Matthew Whittet, Kerry Walker, Caroline O'Connor, Christine Anu, Natalie Jackson Mendoza, Ozzy Osbourne, Deobia Oparei, Linal Haft, Peter Whitford, Norman Kaye, Arthur Dignam, Carole Skinner, Jonathan Hardy, Plácido Domingo, Kiruna Stamell, Johnny Lockwood, Don Reid, Tara Morice, Daniel Scott, Nandy McClean, Maya McClean, Kip Gamblin
