9 de agosto de 2024
2024, 110'
Al borde del desierto de Gobi, en el noroeste de China, Lang regresa a su pueblo natal tras salir de la cárcel. Mientras trabaja con el equipo local de patrullas caninas para limpiar la ciudad de perros callejeros antes de los Juegos Olímpicos, entabla una insólita relación con un perro negro. Estas dos almas solitarias se embarcan juntas en un nuevo viaje.
Como consecuencia de las fechas de los embargos seguramente esta no sea la primera reseña publicada del EIFF, pero sí es la primera película que he visto y la primera que he reseñado. Para mí el festival (virtual de momento) empieza aquí, y no podría haberlo hecho de mejor manera. Black Dog, ganadora del premio Un Certain Regard del festival de Cannes de este año, demuestra que es sobradamente merecedora de ese título. Con una imagen que hace sentir a uno que ha sido rodada en analógico y unas brillantes escenas en grandes espacios abiertos y bajas montañas, la película es ya tan solo a nivel visual una delicia de experiencia, con colores que acompañan a la espectacularidad mundana de los espacios en los que se desarrolla. Los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 quedan casi relegados al fondo, en logos pintados sobre muros de la ciudad o en informativos de la televisión, dando lugar a un curioso paralelismo seguramente accidental con estos días en los que están teniendo lugar los de París. Toda esta composición artística viene acompañada de una historia cuya fuerza viene casi exclusivamente de sus personajes, de los que curiosamente no llegamos a ver demasiado. Durante gran parte de la película no conocemos mucho de sus historias, pero tampoco parecemos necesitarlo. Si vemos, desde la distancia que nos separa de ellos, una aparente diferencia entre Lang y aquellos que le rodean. Encontramos en él un alma noble y bondadosa entre aquellos que no son en sí malévolos, sino que no parecen cuestionarse sus propias acciones ni, quizás, tener la misma sensibilidad que parece irradiar Lang, algo curioso teniendo en cuenta la manera en la que es recibido en su pueblo natal. Nuestro protagonista apenas habla, pero vemos en él un mundo interior mucho más amplio que el que parecen albergar aquellos que sí lo hacen. Es tratado con distintos niveles de hostilidad por muchos de los hombres con los que se cruza en el pueblo, casi de la misma manera en la que es tratado aquel perro negro irracionalmente incomprendido. Estos dos se encuentran en el momento oportuno, cuando parecen ser vistos de la misma manera, dando lugar a una bella conexión basada en gestos y muy pocas palabras que evoluciona a lo largo de la película. Lo que esto nos hace sentir, junto con el excelente pero no muy complejo componente visual, hace de Black Dog una película muy bonita y un estupendo inicio para este Festival Internacional de Cine de Edimburgo, que es además el primero al que acudo como miembro del equipo de prensa, precisamente la razón por la que he podido ver esta película por adelantado. No podría estar más agradecida por la experiencia.
Reparto: Jia Zhangke, Eddie Peng, Tong Liya, Zhang Yi, Hong Yuan, Jing Liang, Zhao Yi, Vision Wei
