31 de julio de 2024
1913, 11'
Una joven madre que vive en un solitario lugar, es abandonada por sus criados en tanto que un vagabundo que merodea en el lugar se da cuenta que la mujer está sola y entra a la casa con malas intenciones, antes de que la línea telefónica sea cortada la mujer logrará comunicarse con su esposo quien acudirá a su auxilio a toda costa.
Tantos días seguidos sin ver películas (junto con mi empeño en mantener mi racha de Letterboxd) me han llevado a ser precavida y llevar conmigo unos cuantos cortos del cine mudo para ver en algún viaje de avión. Ha sido una buena excusa para volver a Lois Weber y recordarme de nuevo lo especial que es que tuviéramos mujeres también en los inicios tempranos del cine. La historia es simple pero el cortometraje en sí es tremendamente creativo, empezando con fuerza al mostrar al espectador la imagen de una habitación a través del ojo de la cerradura y manteniendo después el nivel cuando combina tres escenas diferentes de forma original utilizando triángulos. Seguramente no fuera la primera, pero no por ello pierde el mérito. Tiene el característico ritmo animado del cine mudo, y merece más la pena verla por su significado histórico y su técnica cinematográfica que por su argumento; ha sido una buena elección.
Reparto: Lois Weber, Val Paul, Douglas Gerrard, Sam Kaufman, Lon Chaney
