Los cuatrocientos golpes

13 de agosto de 2024

1959, 99'

(Primer visionado: 18 de julio de 2023)

Dirección: François Truffaut


Con sólo catorce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a ser testigo de los problemas conyugales de sus padres, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo impuesto por el maestro, decide hacer novillos con su amigo René. Inesperadamente, ve a su madre en compañía de otro hombre; la culpa y el miedo lo arrastran a una serie de mentiras que poco a poco van calando en su ánimo. Deseando dejar atrás todos sus problemas, sueña con conocer el mar y traza con René un plan para escaparse.


Toda la cinefilia joven de Asturias se ha juntado en los Cines Embajadores Foncalada para ver el clásico de Truffaut, sin duda su película más conocida. Para mí es ya la tercera vez que me encuentro con ella; la última hace tan solo un año, y la primera en el cine del Niemeyer hace ya tanto que apenas lo recuerdo, pero habiéndome quedado grabada la famosa imagen de Antoine corriendo hacia la playa. Por aquel entonces no la aprecié como era debido, y aunque ya la tenía muy reciente no podía dejar pasar la oportunidad de verla en la pantalla grande. A pesar de haberla visto hace tan poco, recordaba la primera parte (antes de que Antoine sea llevado a comisaría) mucho más corta y la segunda parte bastante más larga; otro argumento más a favor de repetir este tipo de películas, porque la experiencia siembre va a ser distinta. Las prisas de Antoine por crecer son aparentes en gran parte de la película, pero no es hasta que vemos cómo se asoma por la parte trasera del coche de policía, cuando las lágrimas caen por sus mejillas, que somos plenamente conscientes de que sigue siendo tan solo un adolescente. Pero esto vuelve a contrastar más adelante, cuando lo vemos hablar con la psicóloga con una cierta fluidez y claridad tal que parece de verdad adulto. Los cuatrocientos golpes sigue llena de momentos únicos del cine. Antoine robando aquella máquina de escribir es sin duda una escena memorable, y hay mucho que observar en ese profesor al que parece que le gusta más la autoridad que la educación. Y, sin duda, ese final tan especial en el que Antoine corre hasta llegar a la playa, no parándose hasta que llega al agua y volviéndose luego para mirarnos. Una película que claramente merece la pena repetir, y más aún si es en la gran pantalla. 

Reparto: Jean-Pierre Léaud, Claire Maurier, Albert Rémy, Guy Decomble, Georges Flamant, Patrick Auffay, Jeanne Moreau


Título en francés: Les Quatre Cents Coups

Título en inglés: The 400 Blows