Tangerine

11 de julio de 2024

2015, 87'

Dirección: Sean Baker

En la víspera de Navidad, la prostituta transgénero Sin-Dee Rella, que acaba de cumplir una sentencia en prisión, se encuentra con su amiga Alexandra, que le informa de que su novio Chester ha estado engañándola. Ahora, Sin-Dee Rella iniciará una búsqueda por la ciudad para descubrir la verdad. 


Las ganas que tengo de ver Anora (la Palma de Oro del último festival de Cannes, que no se estrenará hasta finales de año) son tales que tenía que contrarrestarlas metiéndome en la filmografía de su director, del que hasta ahora no había visto nada. Tangerine es ya particularmente conocida entre aquellos que sabemos un poquito de cine por haber sido grabada por completo con varios iPhone 5s, una decisión arriesgada (pero barata) que hace que la película tenga un toque especial (para nada cutre) y que le da una magia particular que pega mucho con la historia que cuenta. La espectacular fotografía nos atrae desde el primer momento, y se junta con dos protagonistas brillantes y complejas. La película es tanto sobre sus vidas como lo es sobre las calles, sobre esa California del día de Nochebuena que por el color de las imágenes y la ropa casi veraniega que llevan los personajes parece que bien podría estar ambientada en abril. El poco tiempo que podemos ver las vidas de Sin-Dee y Alexandra, tan solo una noche, nos enseña parte de lo que es ser mujer, lo que es ser trans, lo que es ser mujer trans. Sus personajes están brillantemente perfilados y las tremendas interpretaciones que nos dan sus actrices hacen que cueste creerse que fuera su primera vez frente a la cámara. Sean Baker se establece como un magnífico director de cine indie, haciendo que confiemos de sobra en sus capacidades para sus próximos trabajos. Si ya antes me moría de ganas de ver Anora, ahora todavía más. 

Reparto: Kitana Kiki Rodriguez, Mya Taylor, Karren Karagulian, Mickey O'Hagan, Alla Tumanyan, James Ransone