12 de julio de 2024
2004, 119'
Narra la historia de Sophie, una joven sobre la que pesa una horrible maldición que le confiere el aspecto de una anciana. Sophie decide pedir ayuda al mago Howl, que vive en un castillo ambulante, pero tal vez sea Howl quien necesite la ayuda de Sophie.
El castillo ambulante es la penúltima película del ciclo de Miyazaki de Embajadores (lamentablemente la última que yo podré ver en salas), y seguramente una de las más conocidas del director junto a quizás El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Su estilo parece ser bastante marcado, y cuantas más películas suyas veo más claro me queda. Solo él podría llevar a la pantalla de esa manera tan especial a todos esos seres mágicos, los personajes tan particulares y los distintos animales que incluye en la historia. Sin duda le gusta mucho incluir en sus películas a distintas ancianas con diversas características extraordinarias, así como pájaros que son en parte (o se vuelven de vez en cuando) humanos. Y ya por no hablar de esos bellísimos campos y mundos que crea de forma tan mágica que parecen reales. Ver una película de Miyazaki es casi como sentir que te toca la magia. La banda sonora, bien conocida incluso para los que no la habíamos visto antes, es tan bella que eleva incluso más lo que ya hace el resto de la obra. Creo que no llega a las que para mí (y juzgando mucho por preferencias personales) son el top del director, las dos que he mencionado al principio de la reseña junto con quizás El chico y la garza, pero se queda bien cerca de ello. Cada vez tengo más claro que Miyazaki no va a defraudar nunca.
Reparto: -
Título en inglés: Howl's Moving Castle
