24 de abril de 2024
1979, 91'
En un futuro posnuclear, Max Rockatansky, un policía encargado de la vigilancia de una autopista, tendrá que vérselas con unos criminales que actúan como vándalos, sembrando el pánico por las carreteras. Cuando, durante una persecución, Max acaba con Nightrider, el líder del violento grupo, el resto de la banda jura vengar su muerte.
Dentro de poco se estrenará Furiosa: A Mad Max Saga así que era un buen momento para ver por fin la película de culto que dio inicio a estas películas. No sé si es que no es de mi estilo o simplemente que es algo mediocre, pero me ha decepcionado un poco. Tiene todas las características de un blockbuster clásico, un concepto que precisamente arrancó en los setenta después de que Steven Spielberg estrenara Jaws en 1975, pero se queda muy lejos de la calidad de esta última. Todo lo que veo aquí son coches rápidos (obviamente), cierta violencia, y muchos accidentes. En la primera mitad de la película los personajes que la componen parecen no tener ni un mínimo ápice de desarrollo, y para cuando ya empiezas a ver que se les dota de ciertas emociones ligeramente complejas parece ser demasiado tarde para ello. Igual es que simplemente la película no es para mí, no tengo manera de saberlo. Quedará por ver si le doy una oportunidad a Furiosa, y si es posible que compense lo que me ha parecido esta.
Reparto: Mel Gibson, Joanne Samuel, Steve Bisley, Hugh Keays-Byrne, Roger Ward, Tim Burns, Geoff Parry, Sheila Florence
Título en español: Mad Max. Salvajes de autopista
