16 de octubre de 2025
2025, 100'
La noche del 31 de marzo de 1943, el legendario letrista Lorenz Hart se enfrenta a su destrozada autoestima en el bar Sardi's mientras su antiguo colaborador Richard Rodgers celebra el estreno de su exitoso musical Oklahoma!.
Richard Linklater domina el 2025 con dos nuevas películas, Nouvelle Vague, toda una oda al cine que tanto amamos, y esta segunda obra, Blue Moon, que resulta ser también el retrato de un artista esta vez mucho menos conocido (por lo menos fuera de Estados Unidos) pero del que reconocemos fácilmente algunas de sus obras más icónicas. En Blue Moon Linklater se reúne, además, con Ethan Hawke, actor con el que ya ha trabajado en ocho ocasiones anteriormente, formando ambos una pareja artística que no cabe duda de que sabe entenderse a la perfección. La actuación de Hawke ya había sido alabada por muchos de los que habían visto la película, opiniones que se verifican casi inmediatamente a medida que uno descubre la obra pero que no es del todo sorprendente para los que conocemos la filmografía del actor. Sin duda este es uno de los aspectos más destacables de Blue Moon, pero no es el único – la película se parece a una obra de teatro en más de un sentido, tanto por el hecho de que tiene lugar casi íntegramente en un único espacio como por las largas conversaciones y los casi monólogos de Lorenz Hart (esto último debe ser menos una decisión artística y más una característica real del hombre al que la película retrata, que a juzgar por lo que aquí vemos, no debía saber callarse la boca). Sabe también integrar la música muy bellamente en el largometraje, creando escenas únicas en las que descubrimos (o redescubrimos) las obras de Hart. Hay otros aspectos, sin embargo, que sacan ligeramente al espectador de una experiencia que de otra manera sería mucho más positiva – resulta difícil obviar todo el trabajo que ha llevado convertir a Ethan Hawke en Lorenz Hart, un trabajo no demasiado sutil de maquillaje que le obliga a llevar una prótesis en la frente para crear unas entradas que el verdadero Hawke no puede ni imaginar, o la manera en la que la película tiene que hacer múltiples malabarismos para hacer que parezca que Ethan Hawke (1,79m) mida lo mismo que Lorenz Hart (alrededor de 1,50m). Las diferencias físicas entre los artistas son tan acusadas que en ocasiones es inevitable ser demasiado conscientes de ellas, cuestionándonos entonces cómo de adecuado habría sido optar por elegir a un actor con una apariencia más cercana a la del letrista a costa de perder la tremenda interpretación que Hawke nos regala en la que es la versión final de la película. Pequeños detalles como este, junto con el no estar especialmente familiarizada con el hombre al que la película retrata y, por encima de todo, la sombra que Nouvelle Vague inevitablemente crea sobre la Blue Moon que no llega del todo a su altura, hacen que la impresión general de la segunda película de Linklater que veo este año resulte menos magnífica que la primera, pero sin ser en ningún momento una decepción, porque una colaboración entre Linklater y Hawke difícilmente podría serlo.
Reparto: Ethan Hawke, Margaret Qualley, Bobby Cannavale, Andrew Scott, Patrick Kennedy, Simon Delaney, Elaine O'Dwyer, Cillian Sullivan, Ian Dillon
