23 de mayo de 2025
2025, 128'
La escritora Lidia Yuknavitch encontró la salvación, tras una infancia y juventud marcados por los abusos y adicciones, en la literatura y la natación y acabó convirtiéndose en una exitosa maestra, madre y escritora.
Está siendo un buen Cannes para los que en nuestra adolescencia fuimos fans de Twilight. Después de que Robert Pattinson se pasara por el festival para el estreno de Die My Love, Kristen Stewart trae su debut como directora y se gana a los críticos (y al resto del público). Después de su ascenso a la fama con la icónica saga de vampiros que revolucionó a toda una generación de adolescentes, Stewart no ha hecho más que recordar a aquellos señores que criticaban esas películas románticas (y la manera en la que Bella Swan parecía tener una única expresión facial independientemente de la circunstancia en la que se encontrara) que es capaz de actuar en películas de gran calidad y dar interpretaciones excepcionales, como aquella que nos regaló en Spencer en el papel de Diana de Gales, por la cual recibió una nominación de la Academia en la categoría de actriz principal. Después de establecer lo buena que es como actriz ha optado por aventurarse en el mundo de la dirección, siendo The Chronology of Water su debut en este rol. No es fácil que un buen actor se convierta en director y haga cine realmente bueno. Quizás el mejor ejemplo de un éxito actual en esto es el de Jesse Eisenberg, pero sin duda son casos puntuales. Este año en Cannes hay, curiosamente, tres debuts en dirección de actores reconocidos: Eleanor The Great dirigida por Scarlett Johansson, Urchin dirigida por Harris Dickinson, y esta obra de Kristen Stewart. La presión era significativa pero las expectativas no estaban demasiado altas. Stewart, sin embargo, nos ha demostrado que no deberíamos haberla subestimado solo por ser actriz antes que directora.
“Some movies are shot. This one was directed” (“Algunas películas son rodadas. Esta fue dirigida”). Con estas espectaculares palabras abría David Ehrlich su reseña de The Chronology of Water, poniéndonos a todos en alerta y haciendo que se nos erizara levemente la piel. Stewart estaba a punto de darnos algo que no esperábamos de ella, una actriz que a pesar de haber demostrado su talento en el pasado nunca había ocupado la silla del director en un largometraje y que para algunos todavía arrastraba la imagen de Bella Swan y su cara de apatía frente a un Edward Cullen que revolucionó a las masas de entre once y dieciocho años. La actriz (ahora directora) arriesga con su nueva película y nos lo da todo, desde una fotografía bellísima (quizás influida por su decisión de rodar en 16mm) hasta una representación real de la feminidad que pasa por una sangre de regla que es realmente sangre de regla, no ese sospechoso líquido rojo que tanto usan los directores masculinos que realmente creen que es eso con lo que se encuentran todos los meses aquellas que menstruamos. Pero es que, por encima de todo, lo que destaca de The Chronology of Water es su excepcional dirección, tan brillante que justifica sobradamente las palabras de David Ehrlich, un crítico que a pesar de amar el cine, no escribe frases como esa a la ligera. Stewart sabe colocar su cámara de una manera que parece casi innata, haciendo que en ocasiones esa magnífica dirección sea lo único en lo que nos podemos centrar. No opta por depender solo de eso, sin embargo, colocando en nuestra pantalla también a un personaje tan complejo como imperfecto, y tratando a través de ella temas verdaderamente complejos y oscuros sin caer en clichés. Su trabajo con Imogen Poots, que protagoniza la película, ha dado sus frutos, porque la representación de Lidia es tan excepcional que en ocasiones casi supera a esa impresionante dirección a la que las alabanzas de uno siempre parecen volver. Una historia cruda, femenina, compleja y en ocasiones oscura, narrada a través de los ojos de una directora que parece muy experimentada pero que ha aprendido tan solo estando frente a la cámara y no tanto detrás de ella. Stewart desafía todo lo que se esperaba de ella, el molde en el que estaba colocada y esa imagen de actriz de Twilight que algunos no han olvidado todavía. The Chronology of Water nos demuestra que es capaz de hacerlo todo, y que es sin duda merecedora de todos los reconocimientos que podrían llegarle por esta obra. David Ehrlich tenía razón, esta película es dirigida. No nos queda más que agradecer a Stewart por ello, y disculparnos por haber dudado en algún momento de su potencial.
Reparto: Imogen Poots, Thora Birch, James Belushi, Tom Sturridge, Earl Cave, Charlie Carrick, Michael Epp, Kim Gordon, Susannah Flood, Jeremy Ang Jones, Anna Wittowsky, Eleanor Hahn, Georgie Dettmer, Anton Lytvynov, Alina Lytvynova, Tetiana Lytvynova
