17 de diciembre de 2024
2024, 137'
El largo viaje de la vida de Parthenope, desde su nacimiento en 1950 hasta hoy. Una epopeya femenina desprovista de heroísmo pero rebosante de una pasión inexorable por la libertad, Nápoles y los rostros del amor, todos esos amores verdaderos, inútiles e indecibles. El perfecto verano de Capri, el desenfado de la juventud, que acaba en emboscada. Y luego todos los demás: los napolitanos, hombres y mujeres, observados y amados, desilusionados y vitales, sus olas de melancolía, sus ironías trágicas y sus miradas abatidas. La vida, ordinaria o memorable, sabe ser muy larga. El paso del tiempo ofrece un vasto repertorio de emociones. Y ahí al fondo, tan cerca y tan lejos, está Nápoles, esa ciudad inefable que hechiza, encanta, grita, ríe y siempre sabe cómo hacerte daño.
Parthenope venía ya desde Cannes y está sin duda entre las películas más esperadas de 2024. El gran logo de A24 en la pantalla y el saber que es una película de Sorrentino hacen que las expectativas estén ya por las nubes incluso antes de que empiece. Mi relación con el director es algo complicada, quizás porque no vi La gran belleza de la manera que debía, película que sin duda debería repetir en algún momento. Lo que estaba claro era que estábamos a punto de ver una obra con una enorme calidad artística, y en esto Parthenope no nos defrauda ni siquiera un poco. No hay nadie como Sorrentino en lo que se refiere a capturar ambientes especiales en la pantalla, en hacerte pensar en cogerte vacaciones para ir de viaje al sur de Italia en verano y disfrutar de la costa mediterránea del país. Sorrentino transmite en sus películas lo que los anuncios de perfumes soñarían con alcanzar. De hecho, Parthenope casi se siente como un largo anuncio de perfume (de la manera más positiva posible). Fotografía inigualable, ambientes y espacios que te hacen soñar con estar allí, y vestuario que te lleva a querer estar en ese mundo que casi parece ficticio a pesar de lo real que es en realidad. Parthenope sin duda tiene una historia, la de la vida de su protagonista y aquella que le da nombre a la película, pero más que eso es una obra de puras vibras. Es ahí donde encuentra su fuerza, tal y como lo ha hecho ya Sorrentino en otras ocasiones. Quizás es precisamente ese ambiente tan especial que consigue recrear, esa manera de meter al espectador en el verano italiano de forma tan convincente como lo hacía Hemingway en The Old Man and the Sea con la vida en el medio del mar, la que hace que vea Parthenope con mejores ojos, porque es posible que si uno consigue no estar nublado por toda esa experiencia vea que no es la mejor de las obras del director. Aunque esa crítica pueda ser completamente válida, yo decido dejarme llevar por los efectos de este pseudoanuncio de perfume, porque considero que es parte de la gracia, la manera en la que recrea el ambiente y te introduce en él (o te hace desear que estuvieras ahí físicamente presente). Será algo olvidada en esta temporada de premios porque no está dando tanto que hablar como quizás debería, pero esos vestuarios, esa fotografía y esos espacios quedarán en el corazón de su espectador.
Reparto: Celeste Dalla Porta, Gary Oldman, Stefania Sandrelli, Luisa Ranieri, Silvio Orlando, Isabella Ferrari, Giampiero De Concilio, Brando Improta, Silvia Degrandi, Peppe Lanzetta, Alfonso Santagata, Lorenzo Gleijeses, Dario Aita, Biagio Izzo, Nello Mascia, Alessandro Cucca
