8 de diciembre de 2024
2024, 139'
Es la hora punta del almuerzo en The Grill, una trampa para turistas de Nueva York que atiende a miles de clientes un viernes normal como hoy. Ha desaparecido dinero de la caja y todos los trabajadores están siendo interrogados. La mayoría de ellos son inmigrantes ilegales y luchan por defender su trabajo, el único lugar que les corresponde en el mundo, mientras preparan un sinfín de platos, tratando de seguir el ritmo del flujo constante de pedidos que llegan del comedor. Uno de los cocineros es Pedro, un joven mexicano que busca en la vida algo más que este trabajo. Es un soñador que está enamorado de Julia, una camarera estadounidense que no puede comprometerse en una relación con un extranjero indocumentado. Rashid, el dueño de The Grill, ha prometido ayudar a Pedro con sus papeles. Pero cuando Pedro es acusado de robar el dinero se precipita hacia un acto que detendrá la cadena de producción en la cocina de una vez por todas. Basada en la aclamada obra teatral de Arnold Wesker.
Hay tanto positivo en La cocina que parece difícil por dónde empezar. Podría analizarse por separado el valor que tiene tanto a nivel narrativo como a nivel artístico, pero no se puede olvidar tampoco la manera tan especial en la que consigue combinar ambas. Casi por completo en blanco y negro, La cocina solo introduce color en la pantalla cuando menos te lo esperas y de la manera que mejor sirve para la historia: en el momento en el que, al entrar en la cámara frigorífica, la imagen se vuelve azul, y en ese cierre al final del largometraje donde después del frenesí se ve una pequeña luz verde que acaba por inundar a uno de nuestros protagonistas. La manera tan inteligente en la que Ruizpalacios opta por integrar el color en su largometraje en blanco y negro hace ya de La cocina una película enormemente valiosa, pero sin duda no se queda ahí. No se puede comentar esta película sin destacar el maravilloso blocking que tanto valor le da a su director y a su obra. Además, si en la Academia ampliaran un poco sus horizontes le darían una nominación a mejor sonido, porque cuesta pensar en películas de 2024 que lo utilicen de manera tan ingeniosa y bella como esta. En lo que se refiere a la narrativa, es más que destacable la manera en la que junta una extrema sensibilidad (con unas escenas considerablemente profundas y vulnerables de sus personajes) con un frenesí y una tensión propias de The Bear. La escena más intensa que representa esto último es, además, un brutal plano secuencia (creo que falso, pero que para cuando tiene el primer corte que se puede identificar ya pueden haber pasado perfectamente unos cinco minutos de frenesí), pasando de la cocina al comedor para volver de nuevo a la cocina y a la locura que ha ido evolucionando en ella. Ya solo desde un punto de vista técnico queda clara su brillantez, pero la fuerza que le da a la historia hace de la escena algo todavía más destacable. A lo largo de La cocina se puede encontrar incluso un split diopter, ¡si es que lo tiene todo! Ruizpalacios ha conseguido con su última película algo único y muy teatral, que quizás no llegue a un público demasiado extenso pero que sin duda está entre las mejores películas de este 2024.
Reparto: Rooney Mara, Raúl Briones, Anna Diaz, Motell Gyn Foster, Oded Fehr, Laura Gómez, James Waterston, Lee R. Sellars, Eduardo Olmos, Finnerty Steeves, Spenser Granese, Leo James Davis, Kerry Adra, Shavanna Calder, Diana Elynel, Mai Elissalt, John Pyper-Ferguson, Pía Laborde Noguez, Julia Haltigan, Roberto Oropeza
