Happiness

26 de diciembre de 2024

1998, 139'

Dirección: Todd Solondz


Irónica, crítica e inmisericorde comedia sobre los miembros de una familia de un suburbio de New Jersey. Un matrimonio a punto de divorciarse, tres hermanas y sus maridos, novios y amantes ocasionales. Tras una aparente normalidad, todos los personajes ocultan algún secreto y alguna que otra perversidad.


Una sala de Embajadores completamente llena en un jueves de plenas Navidades. Sin duda no es por la película, porque Happiness seguramente sea conocida solo por aquellos que somos un poco cinéfilos; es, en realidad, por la presentación y coloquio con soyunapringada. La media de edad en la sala y el hecho de que las entradas se agotaran en quince minutos deja clara la razón por la que asistía la mayor parte del público. Yo era levemente consciente de su existencia pero no llegaba a más que eso, y he de admitir de que a pesar de esperarme un coloquio muy influencer y muy poco cinéfilo, me ha sorprendido muy positivamente encontrarme que ha sido más bien al revés. 

Para los que no íbamos por el famoseo (que seríamos bien pocos), seguramente conociéramos Happiness de oídas por movernos en círculos cinéfilos. Aunque ya fuera consciente de la existencia de la película desde hace un tiempo, volví a pensar en ella cuando hace unas semanas David Ehrlich comentó que su hijo de cinco años había dado con el Criterion de esta película y, llamado por los dibujos de su carátula, insistió en verla. El crítico (que, para quien no conozca a David Ehrlich, debería saber que es un crítico de IndieWire relativamente conocido actualmente, y quizás uno de los más respetados en la cultura anglosajona; pensad en Boyero pero disfrutando bastante más de ver cine) tuvo que negarse explicándole que Happiness es una película para adultos, y ahora que la he visto entiendo perfectamente por qué, a pesar de la idea que pueda dar su póster, no es apta para menores. Hablando de Boyero: parece que esta película le gustó, algo que no es demasiado común. Ya solo eso debería convencer a los indecisos de echarle un vistazo para ver qué hace de ella algo especial. 

Happiness es rara, provocativa y, como bien se ha repetido tanto en el coloquio, llena de miseria. Tiene todos los temas incómodos que uno se pueda imaginar, desde la desesperación por contacto humano hasta la adicción al sexo y la pederastia. Ya ver que la película empezaba con el logo de Criterion prometía grandes cosas, y sin duda ha superado las expectativas. Happiness refleja las vidas de adultos muy disfuncionales, como seguramente lo seamos todos (aunque esperemos que no hasta ese extremo), mezcladas con el estilo de vida estadounidense. Sus personajes están conectados entre ellos casi de la misma forma en la que lo estaban los de Love Actually, aunque siendo la película de Solondz mucho más oscura. Están todos definidos a la perfección, cada uno más perturbado que el anterior e interpretados por actores de muy alto nivel que sin duda tuvieron que dejar sus miedos a un lado para enfrentarse a una historia como esta. Hay escenas que son casi poéticas de lo escandalosas que resultan, pero es todo el conjunto el que hace de Happiness el peliculón que acaba siendo. Ha sido sin duda una suerte poder verla en la pantalla grande, y se la recomendaría a cualquiera que se atreviera con obras un poco más provocativas que las películas que uno está acostumbrado a ver. Sin duda es toda una experiencia, y un curioso evento poder verla en una sala llena con la conversación que tuvimos justo después. 

Reparto: Jane Adams, Lara Flynn Boyle, Philip Seymour Hoffman, Cynthia Stevenson, Dylan Baker, Ben Gazzara, Louise Lasser, Elizabeth Ashley, Jared Harris, Jon LovitzCamryn ManheimRufus ReadMolly Shannon