30 de agosto de 2024
1994, 154'
(Primer visionado: 11 de julio de 2022)
Jules y Vincent, dos asesinos a sueldo con no demasiadas luces, trabajan para el gángster Marsellus Wallace. Vincent le confiesa a Jules que Marsellus le ha pedido que cuide de Mia, su atractiva mujer. Jules le recomienda prudencia porque es muy peligroso sobrepasarse con la novia del jefe. Cuando llega la hora de trabajar, ambos deben ponerse manos a la obra. Su misión: recuperar un misterioso maletín.
Seguramente la película que más posters tiene pegados sobre paredes de alojamientos universitarios masculinos, Pulp Fiction es ya considerado un clásico. Aunque personalmente Tarantino no sea normalmente lo mío reconozco que la película indudablemente ha marcado la historia del cine, así que no era fácil dejar pasar la oportunidad de verla esta vez en la pantalla grande para comprobar cómo cambiaba mi percepción en un segundo visionado. He defendido siempre que es una película tremendamente sobrevalorada, ya no solo por su propia calidad sino porque teniendo en cuenta la imagen social que hay de ella, ninguna película (por muy perfecta que fuera) podría llegar a cumplir esas expectativas. Aún así consigue ganarte en ocasiones, como cuando nada más comenzar se escucha esa música ya tan reconocible junto al impresionante título que llena toda la pantalla. He de admitir que ese momento sí me ganó un poco, sabiendo uno que está a punto de presenciar en la pantalla grande uno de los clásicos del cine. Este aspecto la salva en ocasiones, porque muchas veces es precisamente el saber que se está viendo algo icónico lo que mejora la percepción de la película en sí. Ocurre con varias de las escenas, que han pasado ya a la historia: Samuel L. Jackson recitando Ezequiel 25:17, el baile de Uma Thurman y John Travolta en el restaurante (que ahora sabemos por lo que ha dicho el propio Tarantino que estaba inspirado por los The Aristocats), el primer plano de Thurman cuando sufre una sobredosis. Si se quitara ese factor, seguramente la película perdiera bastante. Si no fuera porque es un clásico, algo que ya todo el mundo ha asumido, quizás no se la consideraría como la gran obra que se entiende que es. Y, por otro lado sufre precisamente de lo mencionado anteriormente, de lo sobrevalorada que está, haciendo que quizás se espere de ella más de lo que puede ofrecer. Tampoco me cuadra que sea esta la obra más conocida y alabada de Tarantino cuando ni siquiera es la mejor de entre sus películas (Reservoir Dogs, que se estrenó tan solo dos años antes que esta y por tanto conviven en la misma época, es a mi juicio bastante mejor). En general la experiencia de volver a verla, esta vez en la pantalla grande, es positiva por saber la relevancia que tiene pero no hace más que recordarme que no se merece todo el reconocimiento que tiene ni, sin duda, su fama; aún así es una buena película, independientemente de los gustos personales de cada uno. Y uno tiene que admitir que, si es de alguna manera cinéfilo, verla en una sala de cine le da algún que otro escalofrío.
Reparto: John Travolta, Samuel L. Jackson, Uma Thurman, Bruce Willis, Ving Rhames, Harvey Keitel, Tim Roth, Amanda Plummer, María de Medeiros, Eric Stoltz, Rosanna Arquette, Christopher Walken, Paul Calderon, Bronagh Gallagher, Peter Greene, Stephen Hibbert, Angela Jones, Phil LaMarr, Robert Ruth, Julia Sweeney, Quentin Tarantino, Frank Whaley, Duane Whitaker, Steve Buscemi, Burr Steers

























