El hombre de la cámara

25 de junio de 2024

1929, 68'

Dirección: Dziga Vertov

El Hombre con la Cámara, muy en la línea de Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Berlin: Die Sinfonie der Großstadt, 1927) describe el trascurso de un día en una ciudad rusa mediante cientos de pinceladas fílmicas sobre la vida cotidiana. Podría decirse que se trata de un retrato puntillista en el que sólo la totalidad de los breves retazos permiten percibir la ciudad en su totalidad. Con la complicidad de su hermano, el operador Mikhail Kaufman, Vertov, fiel a sus teorías, no permite ni por un momento que se pueda suponer que alguno de esos retazos pueda imaginarse inventado. Por ello en el vertiginoso montaje que plasma la fascinación de Vertov por el constructivismo y el futurismo, introduce constantemente imágenes del operador que con su cámara está filmando la realidad que le rodea.


Sin intertítulos, sin guión, sin teatralidad. Así se nos presenta la película, viniendo después una cinta que en ocasiones parece un documental normal y en ciertos momentos recuerda a The Cameraman de Buster Keaton, o quizás a los bellos efectos que este mismo director conseguía en Sherlock, Jr. con la pantalla de cine al final de la película. La calidad de la imagen de esta película soviética de 1929 es tan buena que sorprende, y nos regala experimentos artísticos extraños que son tremendamente ingeniosos y atractivos. En otras ocasiones, cuando estamos viendo un documental normal, lo que atrae es la belleza de las imágenes de las cosas más normales. Se nota que el director quiso jugar con lo que ofrecía aquello que por aquel entonces era el nacimiento del cine, y que uno no sabía a dónde iba a llegar. El cine mudo soviético es sin duda particular, y no se me podía quedar este clásico sin explorar. 

Reparto: -


Título en inglés: Man with a Movie Camera