17 de junio de 2024
2016, 103'
Salma, Laila y Nour, tres mujeres palestinas que viven en un apartamento de Tel Aviv, intentan encontrar un equilibrio entre la tradición y la cultura moderna. Palestinas con pasaporte israelí, las tres han optado por vivir una vida de libertad en Tel Aviv, lejos de sus lugares de origen. Las tres buscan el amor, pero pronto se darán cuenta de que una relación escogida por ellas no es algo fácilmente alcanzable.
Esta segunda sesión del ciclo de cine árabe de Embajadores nos trae una película muy distinta a la primera, teniendo lugar al otro lado de la frontera y con una visión radicalmente diferente. No sé si influye también que una fuera una producción palestina y esta lo sea israelí. Seguimos la vida de tres jóvenes mujeres palestinas que viven en Tel Aviv, la manera en la que empiezan a crecer en el mundo, al que tienen que empezar a hacer frente. Salma, de origen palestino cristiano, descubre cómo su identidad como lesbiana encaja en los valores de su familia. Laila, tremendamente liberal y aficionada a salir de fiesta a la vez que mantiene una carrera (¿o unos estudios?) de derecho de la que apenas se habla, debe cuestionarse el tipo de futuro que quiere y si se verá influenciado por los deseos de los hombres con los que se junta. Nour, que sigue valores mucho más tradicionales, se verá obligada a enfrentarse a las consecuencias más oscuras del futuro matrimonio al que se encamina al mismo tiempo que descubre una manera de vivir muy distinta. Las tres se juntan y se acompañan en un camino que no es para nada fácil, dándonos una lección de sororidad que no viene únicamente de las mujeres sino en ocasiones también de los hombres que menos se espera uno, como el padre de Naur y el gesto que tiene al final de la película. Bar Bahar toca de todo –la sexualidad, la libertad de las mujeres, los matrimonios concertados, la violencia por parte de los hombres, las restricciones de la religión musulmana– pero también, convenientemente, se deja fuera mucho –a esos judíos israelís que no salen en toda la película y que parecen quedar de fondo como si no tuvieran, como todas las religiones, sus propios prejuicios; el hecho de que esta es una minoría de entre los palestinos que viven y trabajan en Israel, que mayoritariamente conviven en condiciones mucho peores–. A pesar de lo interesante de la historia y el valor que tiene escucharla, no puedo evitar pensar que esta producción israelí intenta dar ciertas lecciones sobre lo negativo de la religión musulmana y las culturas palestinas mientras no se moja con lo que ocurre en el resto de Tel Aviv. Quizás en otras circunstancias no me habría dado esa impresión, y es posible que tenga mucho que ver con el año y el momento histórico en el que la estoy viendo, así como el que sea parte de este ciclo de cine árabe en los cines Embajadores Foncalada precisamente en 2024. El contraste con la película de la semana anterior es grande, las historias son radicalmente distintas, y los puntos de vista completamente alejados. Sigo teniendo muchas ganas de lo que este cine tiene que ofrecer estos próximos lunes que nos quedan.
Reparto: Mouna Hawa, Shaden Kanboura, Sana Jammalieh, Mahmud Shalaby, Aiman Daw, Ahlam Canaan, Samar Qupty, Riyad Sliman, Firas Nassar, Meitar Paz
