24 de junio de 2024
2018, 97'
El director Elia Suleiman viaja a París y a Nueva York en busca de similitudes con su tierra natal, Palestina. También puede decirse que Suleiman huye de Palestina buscando un nuevo hogar, tan solo para darse cuenta de que Palestina parece estar siguiéndole, sin importar el sitio al que vaya. La promesa de una nueva vida pronto se convierte en una comedia llena de errores.
Con un estilo de Woody Allen que encarna su director, Elia Suleiman nos trae una película inconexa pero bella que no se sabe muy bien de qué va pero que tampoco busca tener un argumento claro, tan solo transmitir mediante imágenes. La historia es inconexa y en ocasiones uno no sabe dónde está su protagonista ni en qué momento ha viajado de un país a otro, sin que nos importe demasiado esa sensación porque se va disfrutando del camino. Las referencias al país de origen de Elia Suleiman (tanto en la realidad como en la película), que también es el que produce De repente, el paraíso, son pocas y sutiles pero están ahí, como ese ángel con la bandera palestina que es perseguido por la NYPD hasta desaparecer (¿ha desaparecido por la acción de los estadounidenses? ¿o ha huido dejando entender que nunca podrán capturarlo?). Hay incluso una pequeña broma sobre el empeño de los norteamericanos de hacer películas en las que personajes que deberían estar hablando otra lengua se comunican entre ellos en inglés, particularmente irónico porque se sigue haciendo mucho; por lo pronto me viene a la mente la reciente Napoleon. De repente, el paraíso quizás no sea directa en sus ideas pero sin duda es agradable de ver.
Reparto: Ali Suliman, Elia Suleiman, Holden Wong, Robert Higden, François Girard, Gael García Bernal, Sebastien Beaulac, Raia Haidar, Alain Dahan, Basil McKenna, Aldo Lopez, Stephen Mwinga
Título en inglés: It Must Be Heaven
