Reality

6 de enero de 2024

2023, 83'

Dirección: Tina Satter

Una ex especialista de inteligencia estadounidense fue acusada de la filtración no autorizada de información clasificada sobre la intervención del gobierno ruso en las elecciones presidenciales en EE.UU. de 2016 que ganó Donald Trump. Un sábado 3 de junio de 2017, la joven Reality Winner, de 25 años, es interrogada en su casa por el FBI. Comienza una enigmática conversación y pronto la vida de Reality empieza a desentrañarse. Con todos los diálogos tomados directamente de la transcripción del FBI del interrogatorio seguimos la experiencia de una joven con el gobierno de Estados Unidos en acción.


Un afortunado doble sentido en el título de la película entre el nombre de su personaje principal y la palabra realidad. Seguimos esta corta historia casi a tiempo real y casi en una única localización, lo cual ayuda a que sintamos cada vez más la tensión que debe tener ella. La actuación de Sydney muestra con brillantez la forma en la que Reality va procesando y reaccionando ante la situación, algo que se suma a una dirección excelente para representar una historia que bien podría ser una obra de teatro. Se siente de manera constante la barrera que se crea entre ella y un grupo de policías exclusivamente masculinos, una sensación que me recuerda a la que tuve viendo The Assistant, a pesar de la gran diferencia entre ambas películas. Los diálogos de la película son palabra por palabra la transcripción de una grabación tomada en el momento real que representa la película, lo cual hace que me pregunte mil cosas sobre el guión y el proceso de producción. ¿Significa eso que, en los diálogos, no hubo ni un solo cambio entre la primera versión y la final? ¿Cómo se construyó el resto del guión, contaron con la colaboración de la propia Reality Winner? ¿Tuvieron acceso a las grabaciones o tan solo a la transcripción, teniendo así que imaginarse los detalles tan reveladores de un tono de voz al que no tenían acceso? Partiendo de exactamente los mismos diálogos se podrían haber hecho miles de películas distintas según las expresiones corporales, el tono y el estilo de dirección; espero que hayan podido contar con la participación de la propia Reality para conocer todo lo que no se puede ver en la transcripción. Hay decisiones artísticas brillantes a lo largo de toda la película, como la manera en la que representa esas palabras censuradas en la transcripción o las pocas imágenes que vemos de la Reality real (el juego de palabras no es intencionado) en la foto que le sacan frente a su casa y en las capturas de pantalla y vídeos de sus redes sociales. Si empiezas la película sin saber nada sobre ella no sabes de qué están hablando hasta el final, cuando descubres todo un escándalo que no nos puede sorprender viniendo de Estados Unidos pero que consigue enfadarnos igualmente. Una historia que recuerda en varios aspectos a la de Snowden, a quien mencionan directamente en la película, y que indigna no tanto por el hecho de que haya tenido que ocurrir así sino sobretodo por la reacción posterior por parte del FBI y de los medios de comunicación. No pasa desapercibido, tampoco, el vínculo que tratan de hacer tanto los policías como los medios de comunicación entre la filtración de información de Reality y su trabajo como traductora de farsi en documentos iraníes; algo que tampoco puede sorprender viniendo de Estados Unidos. Es una pena que esta película, después de haber ido a la Berlinale, se haya perdido entre tantos estrenos de 2023, aunque estoy segura de que tener a Sidney Sweeney como actriz principal ayuda a contrarrestar su poca fama. 

Reparto: Sydney Sweeney, Josh Hamilton, Marchánt Davis, Benny Elledge, John Way