Poor Things

26 de enero de 2024

2023, 141'

Dirección: Yorgos Lanthimos

Bella Baxter es una joven revivida por el brillante y poco ortodoxo científico Dr. Godwin Baxter. Bajo la protección de Baxter, Bella está ansiosa por aprender. Hambrienta de la mundanidad que le falta, Bella se escapa con Duncan Wedderburn, un sofisticado y perverso abogado, en una aventura vertiginosa a través de los continentes. Libre de los prejuicios de su época, Bella se vuelve firme en su propósito de defender la igualdad y la liberación.


Sala llena en la única sesión de versión original en el día de estreno. No sé si será el fenómeno Emma Stone o más bien todos los cinéfilos reunidos para la última película de Lanthimos que además está nominada al Oscar, pero ya solo el ambiente se sentía especial. La película cumple y supera todo lo bueno que se ha dicho de ella, y te deja en ocasiones con una enorme sonrisa. Si Lanthimos ya usó en The Favourite una cantidad considerable de grandes angulares, en Poor Things se supera a sí mismo no solo usándolos más sino más acusados, con varias escenas con un ojo de pez. Hay planos en los que es tan exagerado que casi deberíamos estar empezando a ver al equipo de la película y a su propio director en los extremos. ¿Se tendrían que esconder todos en fila justo detrás de la cámara? Hace uso también del zoom en varias ocasiones, un movimiento de cámara que tiende a evitarse por ser el único que no resulta natural (nuestro ojo no puede hacer zoom). Esto junto con esos giros panorámicos tan propios de Lanthimos y los planos en los que parece que estamos observando a través de una mirilla dan una extraña sensación de irrealidad, quizás queriendo usar recursos más propios de los documentales. Sea como sea, todo esto parece notarse especialmente en el primer capítulo de la película y se suaviza en el resto, a medida que Bella va creciendo, aunque nunca se abandonan esos característicos planos con gran angular. Pero basta de aspectos técnicos, porque la película es mucho más que eso. La inspiración en Frankenstein y A Clockwork Orange parecen claras, pero dándole una nueva e ingeniosa visión. Me pregunto qué pensarían de Poor Things Mary Shelley y Stanley Kubrick. Lanthimos ya tiene experiencia en explorar personajes que crecen bajo circunstancias sociales radicalmente distintas a las habituales, como ya hizo en Canino, pero esto es un fenómeno distinto que lleva al máximo nivel. Vemos cómo Bella Baxter crece, cómo aprende, cómo empieza a tener control y conocimiento de su propio cuerpo. Lanthimos se enfrenta a la dura tarea de preguntarse cómo sería ser un niño si no eres un niño, de qué manera uno aprendería a caminar, a hablar, a moverse y expresarse si naciera en un cuerpo adulto. Se atreve a explorar la sexualidad de una manera que nadie ha hecho antes, porque nadie se ha planteado un personaje como este. Emma Stone da ya tan solo en los primeros quince minutos de la película la mejor actuación de su carrera, y es que no es fácil interpretar de forma magistral a un personaje como Bella Baxter en sus primeras semanas de vida. Stone debe aprender y representar a la perfección cómo sería la forma en la que un niño aprende a andar si hubiera nacido en un cuerpo adulto, su manera de hablar tan particular, las pronunciaciones, la forma de expresarse. La fisicalidad del papel es clave, especialmente al principio de la película, y lo que nos muestra parece tan brillante que desearía que Emma Stone se llevara un Oscar por ello (aunque este año duela especialmente porque comparte categoría con la maravillosa Lily Gladstone por su papel en Killers of the Flower Moon; no va a ser fácil elegir ganadores en esta edición de los premios de la Academia). Bella Baxter se embarca en esta película en una aventura de crecimiento y descubrimiento que podría tener cierta similitud con Barbie, también sobre una mujer (¿o una muñeca?) ajena al mundo que debe descubrirlo por su cuenta. A Emma Stone se le une un reparto estupendo, incluido un magnífico Willem Dafoe que nunca falla, pero destaca especialmente la brillante actuación de Mark Ruffalo. No hay ni una sola escena en la que esté él presente en la que no deje claro el magnífico trabajo que hace en la película, y es que consigue un equilibrio especial en el que su personaje y su interpretación parecen mucho pero nunca demasiado. Si vamos a hacer otra similitud con Barbie podríamos decir que Duncan Wedderburn es el Ken de esta historia: patético en más de una ocasión, pero de la forma más agradable de ver. No se puede ignorar tampoco lo relevante que es su personaje para el crecimiento de Bella, marcando un antes y un después en su vida (cuando abandona su casa y descubre al completo su sexualidad) que se refleja también en el cambio a color de la película. Malas noticias también para todos aquellos que creen que hay demasiado sexo en las películas, los que empiezan a escandalizarse por cada pequeña escena ligeramente subida de tono; en Poor Things la importancia de la intimidad no es para nada menor. Ahora que por fin la he visto, llevando esperándola pacientemente desde que se estrenó en Venecia, compruebo que todo lo bueno que se ha dicho de ella es más que merecido. Y es que, cómo no, Yorgos Lanthimos nunca falla. 


Reparto: Emma Stone, Mark Ruffalo, Willem Dafoe, Ramy Youssef, Christopher Abbott, Jerrod Carmichael, Kathryn Hunter, Margaret Qualley, Hanna Schygulla, Vicki Pepperdine, Suzy Bemba, Tom Stourton, Wayne Brett, Charlie Hiscock, Jack Barton, Jeremy Wheeler, Damien Bonnard, John Locke, Vivienne Soan, CarminhoKate Handford


Título en español: Pobres criaturas