20 días en Mariúpol

24 de enero de 2024

2023, 94'

Dirección: Mstyslav Chernov

Cuando comienza la invasión rusa, un equipo de periodistas ucranianos atrapados en la ciudad sitiada de Mariúpol lucha por continuar su trabajo documentando las atrocidades de la guerra.


En casa, viendo Filmin en el ordenador, viviendo en una ciudad tranquila. Parece que a veces nos olvidamos de que en este mismo mundo en el que estamos viviendo es en el que están ocurriendo verdaderas atrocidades, que no ocurren en un universo paralelo al que accedemos mediante películas de ficción. 20 días en Mariúpol se estrenó en Sundance hace justo un año, y parece que su relevancia e importancia no hace más que crecer. Nos enseña la realidad sin tapujos, sin miedo. Nos muestra cosas que no deberíamos ver, haciendo que nos sintamos incomodados. Pero es que debemos sentirnos incomodados. Vemos cómo mueren niños a pesar de los intentos de los médicos para evitarlo, presenciamos el instante en el que se lo dicen a sus padres, la reacción de estos. Es violento, incómodo y necesario. No deberíamos estar viendo nada de eso, algo tan terrible e íntimo, pero por otra parte debemos verlo, porque cómo si no conoceríamos la realidad de la guerra. Las imágenes te hacen a veces querer apartar la mirada, pero no debes hacerlo porque eso es lo fácil, siempre es más cómodo ignorar lo que no nos está pasando a nosotros. No hay palabras para describir lo que muestra este documental, simplemente hay que verlo y entender todo lo que significa. Hogares destruidos, familiares arrebatados. Los seres queridos de quienes han perdido la vida en la invasión rusa de Mariúpol no podrán llorar su muerte, no podrán sanar las heridas porque tienen que seguir sobreviviendo a la guerra; y pocas cosas me parecen más crueles que no tener derecho al duelo. Mstyslav Chernov nos enseña esto con toda la incomodidad que conlleva porque sabe que debemos verlo, sabe que el mundo debe ser consciente de lo que se le está haciendo a la población ucraniana, que tenemos que saber lo que deja a su paso la invasión de Rusia. 

Ver este documental ahora duele por partida doble, porque sabemos también que en este mismo instante hay un genocidio llevándose a cabo en Oriente Medio. Cuando estalló la guerra en Ucrania, que ahora lleva más de 11.000 víctimas civiles confirmadas y alrededor de 70.000 víctimas entre las fuerzas ucranianas (el número varía según la fuente), Europa y Norteamérica se volcó para defender la paz y llenamos los edificios de banderas azules y amarillas. Hace tres meses y medio, cuando Hamás atacó Israel, se proclamó el inicio de una guerra entre Israel y Hamás (hay quien dice Gaza) que en realidad lleva existiendo ya en silencio para occidente desde hace tres cuartos de siglo. Desde entonces, es decir, en esos pocos meses, y tan solo en la Franja de Gaza (que no en toda Palestina), se suman ya más de 25.000 muertos, una amplia mayoría de ellos civiles, y de los cuales casi 10.000 son (o eran) niños. En total 1,2% de la población gazatí ha sido exterminada en tres meses y medio. Apenas se ven banderas palestinas, y parece que el discurso ahora es tímido y demasiado complejo como para querer hablar de ello. Me pregunto si tiene algo que ver con el hecho de que las víctimas que vimos en Ucrania, las que nos muestra 20 días en Mariúpol, tienen nuestro mismo color de piel. O si quizás tenga algo que ver con el miedo a condenar el apartheid israelí y admitir que estamos presenciando un genocidio contra el que parecemos no querer posicionarnos. Ojalá habláramos tanto de ello como lo hacemos con Ucrania, ojalá dejemos de mirar a otro lado por nuestra propia comodidad. Ojalá no dejemos de ver nunca documentales como 20 días en Mariúpol, que nos recuerdan la dolorosa realidad con la que coexistimos. 


Reparto: -


Título en inglés: 20 Days in Mariupol