14 de febrero de 2025
2025, 119'
Dirección: Julius Onah
Tras reunirse con el recién elegido presidente de Estados Unidos Thaddeus Ross, Sam se encuentra en medio de un incidente internacional. Debe descubrir la razón detrás de un nefasto complot global antes de que la verdadera mente maestra tenga al mundo entero viendo rojo. Cuarta película de la franquicia del Capitán América.
Después de un 2024 bastante relajado en lo que a Marvel se refiere, llega la primera película de Captain America fuera de la Infinity Saga (es decir, después de esas primeras fases que acabaron con Avengers: Endgame y Spider-Man: Far From Home). Al ser uno de los personajes más conocidos y queridos del Universo Cinematográfico de Marvel, era una de las películas más esperadas de las que se están estrenando recientemente. No se puede ocultar que la película venía ya con problemas que fueron rápidamente sabidos por los que estábamos prestando atención: el guion se modificó repetidas veces, y cada par de meses se escuchaba que volvía a tener reshoots (regrabaciones, algo nada raro para las películas de Marvel, por las que todas pasan, pero nunca al nivel de lo que ocurrió con esta). El empeño de Marvel de introducir al personaje de Sabra, superheroína israelí y muy sionista en los cómics, no hizo más que ponérselo más difícil cuando el rodaje se encontró con que tenía que adaptarse al contexto social y político actual. Está claro que lo que vemos de Sabra en la película es mucho menos de lo que originalmente había, pero que el guion de desarrollara antes de los eventos del 7 de octubre de 2023 no es una excusa para introducir un personaje así teniendo en cuenta los ideales que defiende.
Aún así, y a pesar de haber leído las primeras líneas de la reseña tan negativa de David Ehrlich a la película, quería ir con ilusión y esperanza. No solo soy muy fan de las películas de Marvel, sino que mis personajes favoritos han sido siempre precisamente estos: Steve Rogers, Sam Wilson, Bucky Barnes. Quizás sea eso lo que más haya jugado en mi contra a la hora de ver Captain America: Brave New World, el ser tan protectora con esos personajes y su compleja historia. Al contrario de lo que puede creer la gente que está fuera de este mundo, Capitán América (por lo menos el de Steve Rogers) ha ido mucho más en contra de su gobierno que a su favor, defendiendo lo que considera que es lo correcto y aquello que el país debería ser, no lo que es. Es un aspecto clave del título de Capitán América, tanto en los cómics como en las películas, basándose estas últimas casi mayoritariamente en Steve Rogers yendo en contra de lo que se espera de él y aquello que se le impone. Es por eso que duele tanto ver a este nuevo Capi obedecer de forma ciega a un gobierno corrupto, especialmente cuando uno sabe que en base al desarrollo del personaje el Sam Wilson previo a esta película no haría nada así. Es frustrante, también, que hayan optado por repetir aquello con lo que ya se había lidiado en la fantástica serie de The Falcon and the Winter Soldier: el dilema de Sam acerca de aceptar el escudo y convertirse en Capitán América. En la serie de 2021 lo vimos crecer como personaje, convertirse en Capitán América a lo largo de seis episodios, y no tiene ningún sentido volver a ponerle en esta película en los mismos dilemas que tenía entonces. De hecho, en la escena en la que aparece Bucky Barnes durante un par de minutos (spoiler, y muy seguramente lo mejor de la película), tiene que prácticamente repetirle a Sam lo que ya le había dicho en The Falcon and the Winter Soldier: que Steve no se equivocó al darle el escudo. Se siente en ocasiones que Captain America: Brave New World no conoce a sus propios personajes y pisotea parte del desarrollo que habían tenido hasta entonces.
No todo de esta película debe analizarse desde el punto de vista de un fan de Marvel (aunque sea justo en eso en lo que más me ha decepcionado), pero la situación no mejora demasiado en otros aspectos. El CGI deja mucho de desear, tal y como ya esperábamos todos, y las escenas de acción no son tan entretenidas como deberían (y, por supuesto, quedan a años luz de la calidad que tenían las de Captain America: The Winter Soldier). Es especialmente desagradable ver cómo al mismo tiempo se basan demasiado en conocimientos previos que asumen que tiene su público (con las múltiples referencias a la primera película de Hulk) y nos tratan como si no estuviéramos prestando atención, poniendo una y otra vez diálogos algo repetitivos o recurriendo a explicar de más lo que está ocurriendo, algo que asumo que pasa porque Marvel últimamente cuenta con que una parte nada despreciable de su público verá la película en casa mientras hace otra cosa. Brave New World se coloca en el MCU como una película de tránsito más que lo que debería ser una película de Capitán América, y tan solo nos presenta algunos aspectos que quizás sean relevantes para este universo a partir de ahora (el adamantium, la idea de un posible segundo grupo de Vengadores) sin que la película en sí sea para nada memorable. Queda en duda también qué van a hacer con esto en el futuro, especialmente con el personaje de Harrison Ford, al cual no veo apareciendo en múltiples películas de Marvel, en parte por su edad y en parte porque no está claro que el estudio pueda permitirse pagar a un actor de ese nivel si no vuelve a dar verdaderos y rotundos éxitos en taquilla. El futuro del MCU se presenta algo oscuro, pero yo sigo teniendo mucha confianza en Thunderbolts*, una película que ya solo con su trailer promete mucho. Está claro que no le resultará difícil superar a este último estreno que tanto a dolido a los que somos fans de Capitán América.
Reparto: Anthony Mackie, Harrison Ford, Danny Ramirez, Shira Haas, Tim Blake Nelson, Carl Lumbly, Giancarlo Esposito, Xosha Roquemore, William Mark McCullough, Jóhannes Haukur Jóhannesson, Takehiro Hira, Liv Tyler, Rachael Markarian, Colby Lopez, Rosa Salazar, Rick Espaillat, Phuong Kubacki, David Atkinson