Star Wars. Episode I: The Phantom Menace

4 de mayo de 2024

1999, 136'

(Primer visionado: 10 de agosto de 2022)

Dirección: George Lucas

Ambientada treinta años antes que Star Wars, muestra la infancia de Darth Vader, el pasado de Obi-Wan Kenobi y el resurgimiento de los Sith, los caballeros Jedi dominados por el Lado Oscuro. La Federación de Comercio ha bloqueado el pequeño planeta de Naboo, gobernado por la joven Reina Amidala; se trata de un plan ideado por Sith Darth Sidious, que, manteniéndose en el anonimato, dirige a los neimoidianos, que están al mando de la Federación. El Jedi Qui-Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi convencen a Amidala para que vaya a Coruscant, la capital de la República y sede del Consejo Jedi, y trate de neutralizar esta amenaza. Pero, al intentar esquivar el bloqueo, la nave real resulta averiada, viéndose así obligada la tripulación a aterrizar en el desértico y remoto planeta de Tatooine... 


Cuatro de mayo (May the fourth), cines Yelmo. Una sala completamente llena, con el cartel de todas las entradas vendidas desde unas horas antes. Fans de la saga que vienen haciendo cosplay, simulando peleas con sus sables de luz a la entrada del cine. Se escucha un gran aplauso cuando sale el logo en la pantalla, al mismo tiempo que empieza a sonar esa música ya tan conocida y aparece el texto introductorio que nos ubica en la historia. No todos los días se puede ver una película como esta en la gran pantalla. Aunque soy fiel defensora de que las tres películas originales son infinitamente mejores que las precuelas, y de que quizás se debería haber proyectado Star Wars en vez de este Episodio I, he de admitir que gana mucho en la pantalla grande. La primera vez que la vi fue cuando me propuse hacer maratón de las seis películas clásicas (las tres originales de los setenta y ochenta y las tres precuelas) le cogí una cierta manía a estas tres estrenadas ya entre muy finales del siglo XX y principios del XXI, pero es posible que fuera porque venía de las originales que son (a mi juicio) indiscutiblemente mejores. Ahora que he visto esta suelta y en pantalla grande creo que me he reconciliado un poco con ella, pero sigo teniendo mis reservas. Muy seguramente uno de los fallos que peor ha aguantado el paso del tiempo viene de que en estas tres películas de la precuela se empieza a usar el CGI mientras que las originales (al puro estilo de 2001: A Space Odyssey, que marcó el camino en esto) se basaban en efectos prácticos. Los efectos prácticos siempre van a aguantar bastante bien el paso del tiempo, pero el CGI de principios de los 2000 todavía estaba en pañales y envejece bastante mal. Esto explicaría sin duda el nivel de rechazo que se produjo hacia el personaje de Jar Jar Binks. Aún así, el de esta película no llega a ser tan molesto como el de la siguiente, Star Wars. Episode II: Attack of the Clones. George Lucas mantiene aquí sus características transiciones de cortinilla que uno ya asocia o bien a Star Wars o bien a los PowerPoints del instituto. Durante la película, incluso los que ya la hemos visto antes tenemos cierto problema a la hora de distinguir entre Natalie Portman y Keira Knightley, no sabiendo a veces cuál es la verdadera Padmé. Y he aquí un dato curioso para cinéfilos; de las dos acompañantes que van junto a la Reina Amidala, una es claramente o bien Natalie Portman o bien Keira Knightley, y la otra es, atención: Sofia Coppola. Es difícil de captar cuando no lo sabes de antemano, pero si vas a la película sabiéndolo se vuelve una de esas cosas que se busca con atención. Ha sido una buena joya encontrar su nombre en los créditos. Pero volviendo a la película; a pesar de que haya mejorado mucho al verla en pantalla grande y sin tener tan recientes las originales, sigo viendo varios fallos. No estoy demasiado segura del ritmo que mantiene, que parece mejorable teniendo en cuenta el estándar para las tres películas que se habían estrenado previamente. Lo noto especialmente en la carrera de vainas en la que participa Anakin. Siento que resulta extraordinariamente larga para lo que es, o quizás sea solo que es un tanto monótona. Y no voy a entrar ya en por qué se usan efectos de sonido como los de las carreras de coches de Fórmula 1 cuando muchos de esos sonidos son por las ruedas en contacto con el asfalto y aquí no hay ni una rueda a la vista. Se acumulan pequeños aspectos como estos que acaban haciendo perder un poco a la película, pero se compensa con otros como la espectacular pelea final con Darth Maul. Sigo defendiendo que es mucho peor que las tres originales, pero verla en pantalla grande me ha hecho reconciliarme un poco con ella. Y, sin duda, ha sido toda una experiencia verla en un ambiente como aquel. Espero que se siga empujando por traer de nuevo algunos clásicos a las salas. 

Reparto: Liam Neeson, Ewan McGregor, Natalie Portman, Jake Lloyd, Samuel L. Jackson, Ian McDiarmid, Ray Park, Anthony Daniels, Kenny Baker, Pernilla August, Hugh Quarshie, Ahmed Best, Andy Secombe, Frank Oz, Terence Stamp, Keira Knightley, Oliver Ford Davies, Ralph Brown, Warwick Davis, Sofia Coppola, Dominic West, Silas Carson


Título en español: Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma