Tres colores: Blanco

26 de marzo de 2024

1994, 92'

Dirección: Krzysztof Kieślowski


Karol ama profundamente a Dominique, pero ella lo abandona debido a que él sufre un problema de impotencia. Entonces decide volver, con su amigo Nikolai, a su Polonia natal.


Si tuviera que sacarle un solo inconveniente a esta película es que no tiene suficiente Julie Delpy para mi gusto. De hecho las partes que más me han gustado han sido precisamente esas, las que exploran la relación de estos dos protagonistas tan particulares. Por lo que he visto en las dos primeras películas de esta trilogía parece que cuenta historias que se entrecruzan por casualidad, que no interfieren las unas con las otras pero que coinciden en espacio y tiempo en más de una ocasión. Me atrevería a decir que incluso me ha gustado más esta que Azul, pero igual no estoy siendo objetiva por lo mucho que aprecio a Julie Delpy. Comparte con la película anterior la suavidad de sus imágenes, esa impresión tan bella que da de la ciudad de París y aquí también de Polonia. Me parece especialmente bello el final, que siento que deja cabida a la interpretación del público. ¿Había Karol planeado todo aquello como venganza por el dolor que le había provocado Dominique? ¿O había sido todo cuestión de mala suerte, haciendo que ella acabara encarcelada a pesar de no haber cometido ningún crimen? La película no lo deja claro, y yo elijo decantarme por lo segundo. Me falta la última para completar la trilogía, y una parte de mí siente que va a ser triste acabarla. 

Reparto: Zbigniew Zamachowski, Julie Delpy, Janusz GajosJerzy Stuhr, Grzegorz Warchol, Jerzy Nowak, Aleksander Bardini, Cezary Harasimowicz, Jerzy Trela, Juliette Binoche, Florence Pernel


Título en inglés: Three Colours: White