16 de enero de 2025
1977, 89'
Henry Spencer, un joven depresivo y asustadizo, sufre desde pequeño unas extrañas pesadillas de las que intenta liberarse a través de su imaginación. Un día, su amiga Mary lo invita a cenar a casa; se entera entonces de que ha sido padre de un bebé prematuro y no humano. Mary y el extraño bebé se instalan en casa de Henry, donde un escenario iluminado tras el radiador muestra la presencia de una mujer.
El enero de 2023, visitando por primera vez el Cinema Massimo de Turín (y siendo la primera película que vería en Italia), descubrí el cine de Lynch con Lost Highway. Descubrí rápidamente que mucho de lo que se decía del director era cierto, que sin duda sus películas eran particulares y no del todo lineales, y me quedó también claro muy rápidamente que el reconocimiento que tenía era más que merecido. Es casi poético que, antes de este visionado de Eraserhead, la última película que había visto de David Lynch fuera de nuevo en el Massimo de Turín algo más de un año y medio más tarde. Hoy despedimos a uno de los grandes, a un director esencial que ya ha pasado a la historia. Cuesta hacerse a la idea de que viviremos en un mundo sin David Lynch, que, tal y como ha pasado a lo largo de la corta historia del cine, llegará un momento en el que esos grandes artistas que todavía viven en nuestro tiempo acabarán yéndose y dejándonos un poco vacíos. Incluso siento todos conscientes del estado de salud de Lynch, nadie había procesado del todo la idea de que un día dejaría de estar entre nosotros. El mundo del cine llora su pérdida, y para lidiar con ella solo nos queda recurrir al arte que nos ha dejado antes de partir.
Lynch llega a sus finales, pero yo vuelvo a sus principios. Eraserhead es su primer largometraje, y aunque entonces todavía fuera joven se ven ya claramente esos toques tan Lynch que cuesta encontrar en otros autores. David Ehrlich, ante las noticias de este día, destacaba el valor del término "Lynchiano" ("Lynchian") que tanto utilizamos a día de hoy y que tiene un significado sumamente preciso y difícil de definir. Y es que nadie lo hacía como Lynch. Eraserhead no es una excepción, caminando entre lo fantástico y lo realista, visualmente grotesca en ocasiones y siempre fascinante. Quizás la película trate a fondo la experiencia de ser padre primerizo, pero va mucho más allá. Marca sin duda un estilo muy marcado de su director, al que ahora tras el paso del tiempo casi podemos ver reflejado en ese pelo alborotado de su protagonista. Su primer largometraje es algo raro, tal y como uno podría esperar de Lynch, pero mucho más lineal que alguna de sus otras películas. Lo que está claro es que marcaba ya un nivel que no dejó de mantener en ningún momento. El mundo sin David Lynch es ahora un poco más triste, pero su arte durará para siempre.
Reparto: Jack Nance, Charlotte Stewart, Allen Joseph, Jeannie Bates, Judith Roberts, Darwin Joston, T. Max Graham
Título en español: Cabeza borradora
